Más de 4.000 personas salieron este miércoles a las calles del centro de Guayaquil para conmemorar el Día del Trabajo, una movilización que además se convirtió en una demostración de rechazo a las políticas laborables del gobierno de Daniel Noboa Azín, que tiene cinco meses en el poder.

Las manifestaciones, convocadas por el Frente Unitario de Trabajadores (FUT) y la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) principalmente, se iniciaron a las 09:00 en el parque Chile, entre las calles Capitán Nájera y Noguchi, y en la Subestación de CNEL planta sur.

Se congregaron en estos puntos maestros, estudiantes, jubilados, campesinos, obreros, incluso llegó desde General Villamil Playas un grupo de educadores. Las marchas se encontraron en Olmedo y Malecón, donde desplegaron una bandera gigante del Ecuador.

Publicidad

Docenas de jóvenes participaron en la marcha de la CUT. Ellos desplegaron una bandera gigante del Ecuador en la avenida Malecón, centro de Guayaquil. Foto: RONALD CEDEÑO

Según dijo Alonso López, director provincial del partido Unidad Popular (UP) en Guayas, participaron en la convocatoria del FUT cuatro centrales sindicales, ocho gremios, cinco organizaciones campesinas, dos frentes de mujeres, tres jóvenes con bandas musicales, y el movimiento político Pachakutik y el Partido Socialista Ecuatoriano (PSE).

Por su parte, Richard Gómez, presidente de la CUT, señaló que asistieron 100 organizaciones sindicales de las 300 que fueron convocadas.

El asesor nacional de la UNE y militante de Unidad Popular en Guayas, Jorge Escala, destacó que la multitud que salió a las calles superó sus expectativas a pesar de que el 1 de mayo, debido a la Ley de Feriados, fue trasladado al viernes 3 de mayo.

Publicidad

El Sindicato General de Trabajadores del Instituto de Neurociencias formó parte de la movilización que organizó el Frente Unitario de Trabajadores (FUT en Guayaquil. Foto: RONALD CEDEÑO

“(El presidente) Daniel Noboa pretendió pasar inadvertida esta fecha, esta fecha de gran significado histórico para el movimiento obrero y popular no solo del Ecuador, sino a nivel mundial. Entonces, intentó boicotear este 1 de mayo, con el propósito de evitar la presencia de la clase obrera y trabajadora en las plazas y calles del Ecuador. Aquí nos tiene, más fortalecidos que nunca”, expresó.

“También estamos aquí para reivindicar el legado histórico de los mártires de Chicago que nos dejaron estabilidad laboral y las ocho horas de trabajo, (lo) que precisamente Daniel Noboa pretendía terminar con el referéndum y consulta popular, en el que fue derrotado. Estamos aquí para reivindicar esa victoria popular del 21 de abril”, agregó.

Publicidad

Escala mencionó que los partidarios del no derrotaron al gobierno de Noboa “en donde más le duele”. Se refiere a las preguntas D y E del referéndum, que plantean a la población reconocer el arbitraje internacional como método para solucionar controversias en materia de inversión, contractuales o comerciales, y reformar la Constitución y el Código del Trabajo para permitir la contratación a plazo fijo y por horas.

Señaló que el mandatario pretendía “institucionalizar la esclavitud en el Ecuador con el trabajo por horas y para satisfacer la voracidad de las grandes transnacionales petroleras y mineras”.

El dirigente dijo que con la concentración por el Día del Trabajo en las calles de Guayaquil también condenaron el acuerdo del Gobierno nacional con el Fondo Monetario Internacional (FMI) que otorga al Ecuador un apoyo financiero de alrededor de $ 4.000 millones.

“No servirá para reactivar el agro, no le inyectarán recursos a la salud y la educación, sino que servirá para pagar más deuda. Y a cambio de esos $ 4.000 millones están anunciando que cumplirán a rajatabla las condiciones que ha impuesto el FMI, políticas de ajuste, tales como despidos, privatizaciones de áreas estratégicas, asfixiar al Seguro Social”, cuestionó.

Publicidad

Más conciliador fue el presidente de la CUT, Richard Gómez, quien exhortó al Estado ecuatoriano a ponerse al día con los pagos al Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS).

Afirmó que el Estado es el que tiene la deuda con el IESS, por alrededor de $ 14.000 millones, y no la administración de Noboa.

“Creo que hay problemas grandes que ha heredado el gobierno, (principalmente) la falta de energía eléctrica y otros temas, que al final del día la única solución posible es mediante el diálogo de todos los actores”, subrayó.

“El Gobierno tiene que entender que a pesar de que él es el primer personero del país, tiene que dialogar con las organizaciones de trabajadores, con el sector indígena, con los jubilados, que queremos sumarnos para encontrar caminos de solución conjunta que permitan garantizar una mejor vida y un salario digno para la clase trabajadora que hoy no tiene trabajo”, expresó.

“Conmemoramos un día histórico y le decimos al gobierno, le decimos a la Asamblea Nacional que aquí estamos para aportar en el desarrollo del país, por eso nuestro lema de esta marcha es ‘Manos que trabajan, Ecuador que prospera’. Esa es la línea que deben tener todos los ecuatorianos”, concluyó Gómez. (I)