Maestros de otras provincias se unieron esta semana a la huelga de hambre que inició días atrás la Unión Nacional de Educadores (UNE) como medida para reclamar la vigencia de las reformas a la Ley Orgánica de Educación Intercultural (LOEI) que, entre otras cosas, fija un salario mínimo de $ 1.000 para el magisterio.

Un grupo de maestros de la UNE de Tungurahua apoya desde esta semana la acción de protesta. Celso Aguirre, presidente de la UNE de esa provincia, manifestó que por la importancia que tienen los temas de las reformas a cinco docentes de Tungurahua se sumó uno de la provincia de Chimborazo para apoyar la huelga de hambre.

También aseguró que las reformas no competen únicamente a los educadores, padres de familia y estudiantes, sino a la comunidad.

Dijo que por los efectos de la pandemia muchos padres de familia se quedaron sin su fuente de trabajo, y las reformas a la LOEI permitirán que haya la conectividad sin que salga de los bolsillos de las familias de los estudiantes ni de los maestros.

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Ocho maestros se retiraron de la huelga de hambre por descompensaciones en su salud

Aguirre añadió que ante las condiciones que vive el país mal se haría en pedir un incremento salarial, pero se exige que haya la equiparación salarial que se mantiene pendiente desde hace quince años atrás cuando se lo puso al magisterio como servidor público.

Mientras que en Sucumbíos también se unieron otros maestros a la medida. En medio de arengas y consignas tres docentes, un representante de los estudiantes y un padre de familia, se instalaron en huelga en los pasillos donde funciona el Fondo de Cesantía del Magisterio de Sucumbíos.

“La huelga inició en cuatro provincias, luego se unieron tres y este lunes nos sumamos cuatro más y estamos decididos de ir hasta las últimas consecuencias”, dijo Carlos Montero, presidente de la UNE Sucumbíos.

Los maestros del país exigen que la Corte Constitucional se pronuncie a favor de las reformas a la LOEI aprodabas en la Asamblea y avaladas por el expresidente Lenín Moreno

“En todos los gobiernos la educación ha quedado en última instancia, esta ley que la quieren derogar recoge el cumplimiento del 6 % del Producto Interno Bruto para educación”, indicó la maestra Judith Vallejo, quien es la única mujer que decidió unirse a la huelga de hambre en Sucumbíos.

Maestros pasan de la huelga de hambre al cierre de vías para defender reformas a la LOEI

En Santo Domingo de los Tsáchilas, la presidenta de la UNE de esa provincia sufrió una descompensación de su salud por la huelga en la que participa junto con otros cuatro docentes, en los bajos del Municipiode Santo Domingo.

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La dirigente del magisterio fue valorada en el sitio por un médico la mañana de este martes 27 luego de presentar hipotermia, taquicardia y temperatura corporal elevada.

Con el apoyo de paramédicos la trasladaron a una casa asistencial. La Defensoría del Pueblo en coordinación con el distrito delMinisterio de Salud Pública (MSP) valoraron la situación de salud de los cinco docentes que se unieron a la huelga.

En Esmeraldas, ocho docentes, un padre de familia y un estudiante secundario se unieron a la huelga en el exterior de la escuela María Velasco Ibarra,  ubicada en Olmedo y Manuela Cañizares.

Luego de una marcha desde la sede del teatro de la UNE, los huelguistas se apostaron en dicho plantel con la ayuda de compañeros del magisterio y familiares. (I)