Se trata de un proyecto de reformas al artículo 52 del Código de la Niñez y Adolescencia que prohíbe el acceso y uso de redes sociales por parte de niños, niñas y adolescentes menores de 15 años, con el fin de proteger su integridad y bienestar, así como para reducir los riesgos asociados a la exposición prematura a contenidos inapropiados y situaciones de ciberacoso.