La pandemia de coronavirus sigue afectando al mundo y, ante la rápida propagación de la variante ómicron, las grandes empresas estadounidenses se ven obligadas a fortalecer su arsenal anticovid y retrasar el regreso al trabajo presencial.
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La medida ha sido tomada por compañías de diferentes sectores, desde el tecnológico hasta el financiero.


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La pandemia de coronavirus sigue afectando al mundo y, ante la rápida propagación de la variante ómicron, las grandes empresas estadounidenses se ven obligadas a fortalecer su arsenal anticovid y retrasar el regreso al trabajo presencial.