La vacunación contra el coronavirus avanza mientras van apareciendo algunos inconvenientes como la pausa de la inoculación con la vacuna de AstraZeneca en algunos países por reacciones adversas, pero instituciones internacionales piden continuar usándola.

Incluso Brasil anunció ayer que aprobaba el registro definitivo de esta vacuna británica, alegando que “los beneficios superan a los riesgos”.

La Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) admitió que la vacuna de AstraZeneca puede generar trastornos como cefaleas y diarreas y que existen “incertidumbres” que podrían llevar “a ajustar el proceso de fabricación”, que también se realiza en Brasil con la Fundación Fiocruz.

La Agencia Europea de Medicamentos pidió agregar alergias graves a la lista de posibles efectos secundarios –en la que constan coágulos sanguíneos–, en tanto que la Organización Mundial de la Salud afirmó que “no hay razón para no utilizar” el inmunizante.

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El Gobierno de Brasil también anunció la compra de 10 millones de dosis de la vacuna rusa Sputnik, en momentos en que al país le urge acelerar la vacunación para contener una virulenta segunda ola que ha aumentado las muertes a más de 273.000, indica AFP, que agrega que también se aprobó en el país el remdesivir.

Mientras, la apuesta por la vacuna de una sola dosis de Johnson & Johnson (J&J) sigue creciendo. Paul Stoffels, director científico de la farmacéutica, dijo: “Es la primera que se estudió a gran escala (alrededor de 40.000 personas en

EE. UU., Sudamérica y Sudáfrica), incluidas las variantes”.

En tanto, el Gobierno de Estados Unidos fue claro al decir que su prioridad es vacunar lo antes posible a su población, al defender su decisión de no compartir sus dosis con otros países o aliados, según EFE.

“Ha habido peticiones de todo el mundo, por supuesto de varios países que han solicitado dosis a Estados Unidos y no hemos proporcionado dosis del Gobierno estadounidense a nadie”, señaló la portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki, quien agregó que se compartirán las vacunas excedentes.

El país pone como razón el tener casi 30 millones de contagiados y más de medio millón de muertos por COVID-19.

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Esto, mientras el presidente de EE. UU., Joe Biden, ordenó a los estados del país garantizar que todos los adultos puedan pedir cita para vacunarse cuando llegue mayo, con el objetivo de empezar a marcar su “independencia del virus” para el día festivo del 4 de julio.

En Chile la vacunación va por un muy buen camino e incluso ya ha donado vacunas a países como Ecuador.

El ministro de Salud de Chile, Enrique París, dijo que ellos esperan tener vacunado al 80% de la población para junio. Algo que se puede lograr gracias a la gestión con las farmacéuticas desde mayo de 2020 y por la buena aplicación del plan de vacunación y registro que se lleva adelante.

El país sudamericano tiene garantizados 35 millones de dosis de los laboratorios Pfizer, AstraZeneca y Sinovac, de las que más de 10 millones ya llegaron. Incluso el presidente chileno, Sebastián Piñera, de 71 años, recibió ayer la segunda dosis de la vacuna de Sinovac.

Piñera indicó que esperan terminar el primer trimestre del año con los grupos de mayor riesgo (5 millones) vacunados –llevan 4,6 millones–.

En la región, Colombia también parece acelerar el paso y ya superó el medio millón de vacunados. Este país también anunció que es el tercero en mejor recuperación de transportación aérea luego de México y Ecuador. (I)