El Black Friday es desde hace varios años una de las principales fechas de compras en el mundo, principalmente en el país donde nació: EE. UU.

La Federación Nacional de Minoristas de ese país indicó que el sector espera batir récords de ventas esta temporada y señaló que los consumidores están “empezando antes que nunca” a comprar sus productos, con mucha más gente dispuesta a ir a las tiendas físicas que el año pasado.

Sin embargo, en esta segunda edición en pandemia se ven algunos cambios. Uno de los grandes almacenes del país, Target, decidió que no abrirá sus tiendas nunca más en el Día de Acción de Gracias -mañana-, convirtiendo en “nueva norma” una medida tomada el año pasado por la pandemia. La empresa cerró sus puertas durante la festividad en 2020 para evitar que se crearan aglomeraciones, ya que muchos estadounidenses salen de tiendas después de comer el tradicional pavo asado en lo que se considera el inicio temprano de la temporada de compras navideñas, justo en las horas previas al Black Friday.

Otras grandes minoristas como Walmart y Best Buy, e incluso supermercados populares, también repetirán el cierre, pero no han dicho que lo vayan a hacer siempre.

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Una decisión importante teniendo en cuenta lo que representa comercialmente para estos. Aunque ya en años anteriores los trabajadores y activistas laborales lo criticaban.

Según una proyección del sitio de análisis BlackFriday.com, los estadounidenses gastarán $ 207 mil millones en las compras navideñas en línea de este año, que empiezan con el Black Friday, lo que representa un 10 % más que en 2020. El 52 % indicó que comprará algo este viernes.

La FNM calculó en 2020 en $ 311,75 lo gastado en promedio por los consumidores y esperan superar ese valor, que a su vez fue inferior que los $ 361,90 del 2019.

Los minoristas ya han visto un fuerte incremento de ventas desde el “regreso a clases” y Halloween, lo que alimenta el optimismo desde esta semana de Black Friday, según AFP.

Pero la situación económica tampoco es la óptima. Los precios de la gasolina subieron más del 60 % respecto al año anterior y la fiesta de Acción de Gracias costará casi un 14 % más, según la American Farm Bureau Federation.

La escasez es otra preocupación. Target, Walmart y otras grandes cadenas minoristas ofrecieron garantías de que tendrían suficiente inventario ante los problemas de la cadena de suministro, pero se prevé falta de populares consolas de videojuegos y algunos productos electrónicos de alta demanda de Apple y otras compañías que actualmente son difíciles de encontrar.

También se considera que los precios online vean un incremento. “Uno tiene la idea convencional de que comprar en línea siempre está disponible y siempre es más barato. Y eso es lo que está cambiando con la pandemia”, dijo Vivek Pandya, analista de Adobe.

La inflación es otro problema que viene preocupando. Neil Saunders, analista de la consultora GlobalData Retail, indicó que la inflación “está erosionando mucho la capacidad de gasto de las personas”, pero espera una especie de arrastre en 2022 en comparación con diciembre. (I)