El primer vuelo comercial directo entre Estados Unidos y Venezuela en siete años aterrizó el jueves en el aeropuerto que sirve a Caracas, un nuevo paso en la normalización de las relaciones entre ambos países tras la caída de Nicolás Maduro.

El vuelo 3599 de Envoy Air, filial de la compañía American Airlines, arribó al aeropuerto internacional de Maiquetía, a 30 km de la capital venezolana, cerca de las 13H15 locales (17H15 GMT), constataron periodistas de la AFP.

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La aeronave despegó de Miami con ejecutivos, representantes del gobierno de Donald Trump, periodistas y otros pasajeros a bordo.

Tanto en el momento de su despegue como en su aterrizaje, recibió el bautismo con agua propio de las rutas recién inauguradas.

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El piloto, sonriente, sacó por la ventana del avión una bandera de Venezuela, entre los aplausos de los operadores aéreos en la calurosa pista de aterrizaje.

Con esta frecuencia aérea “Estados Unidos y Venezuela están recuperando una arteria comercial fundamental que va a acelerar la inversión”, celebró el jefe de la misión diplomática estadounidense, John Barrett, momentos antes en Maiquetía.

“El día de hoy marca otro hito histórico entre las relaciones entre Estados Unidos y Venezuela”, dijo Barrett a la prensa.

Una comitiva de la administración Trump salió sonriente por la escalera del avión, junto con un grupo de periodistas. Algunos pasajeros ondeaban pequeñas banderas, otros se tomaban selfies al descender.

El arribo marca el fin de siete años de ausencia. American Airlines inició sus conexiones con Venezuela en 1987 y afirmaba ser la mayor aerolínea estadounidense que operaba en este país antes de la suspensión de los vuelos en 2019.

“Maravilloso”

Después del derrocamiento de Maduro en una intervención militar estadounidense en enero, su vicepresidenta Delcy Rodríguez asumió las riendas de forma interina y gobierna bajo fuertes presiones de Washington.

En marzo, Washington y Caracas acordaron restablecer sus maltrechas relaciones diplomáticas, rotas en 2019, que también había puesto fin a la conectividad aérea desde Estados Unidos.

Bárbara Centeno estaba en Venezuela para hacer “turismo médico”, dijo a la AFP, sin entrar en detalles. “Yo venía realizándome unos procedimientos médicos” en el país caribeño, del que ahora parte en la reinaugurada ruta hacia Miami.

“La posibilidad de viajar sin escala realmente es algo valioso”, destaca la licenciada en recursos humanos, de 36 años, quien antes tenía que hacer escala en Panamá o en Bogotá.

Un arco de globos rojos, azules y blancos daba la bienvenida a los viajeros de la ruta Caracas-Miami.

Para Oscar Fuentes, abogado de 64 años, que se reanuden los vuelos con Estados Unidos es sencillamente “maravilloso”.

“Me estoy ahorrando mucho estrés, cansancio”, contó al terminar de facturar sus maletas.

El vuelo marca el fin del aislamiento respecto a Estados Unidos, pero también la reintegración del país caribeño en las rutas aéreas mundiales.

“Esperamos más de 100.000 pasajeros y pasajeras al año a razón de 7.200 a 8.000 mensuales” en tanto se suman cada vez más aerolíneas a volar a Venezuela, dijo la ministra de Transporte venezolana, Jaqueline Faria.

“Somos el eje de conexión y así nos queremos ofrecer”, indicó.

El gobierno de Rodríguez reformó su ley petrolera y promulgó una nueva normativa de minería para abrir al capital privado el país con las mayores reservas de crudo del mundo.

Un vuelo diario

American Airlines tiene previsto operar con aviones comerciales Embraer 175 entre Miami y Caracas mediante Envoy Air. Maracaibo, la segunda ciudad de Venezuela, también está en el radar de la aerolínea.

Al inicio habrá un vuelo diario de ida y vuelta, y está previsto un segundo vuelo al día a partir del 21 de mayo, según la compañía.

Miami aloja a una importante diáspora venezolana y a muchos dirigentes opositores en el exilio. Cerca de 250.000 venezolanos viven allí.

Claudia Varesano, una empresaria de 44 años con familia y negocios en Venezuela, lidiaba con largas escalas... hasta este jueves cuando despegó desde Miami a Caracas. Celebra porque podrá “ir, desayunar y volver”, comentó a la AFP.

El Departamento de Estado desaconseja no obstante a los ciudadanos estadounidenses viajar a Venezuela. (I)