El primer ministro de Haití, Ariel Henry, firmó este sábado un acuerdo con los principales partidos de oposición para formar un Gobierno de unidad y una asamblea que redactará una nueva Constitución, antes de celebrar las elecciones.

El nuevo Gobierno asumirá sus funciones en un plazo de ocho días y mantendrá el poder hasta la celebración de las elecciones “a más tardar a finales de 2022, bajo el imperio de la nueva Constitución”, según figura en el texto del acuerdo, firmado hoy, pero anunciado ayer por el primer ministro Henry.

Se trata del ‘Acuerdo político para una gobernanza pacífica y eficaz del período interino’. Entre los partidos que han mantenido conversaciones con Henry se encuentra el Sector Democrático y Popular (SDP), un partido de izquierdas que fue uno de los más firmes opositores al presidente Jovenel Moise, quien fue asesinado el pasado 7 de julio.

Tras las conversaciones con el SDP, Henry afirmó en un comunicado que pretende que el acuerdo facilite el establecimiento de un Consejo Electoral Provisional que sea “creíble” y que permita proceder “rápidamente” a la celebración de elecciones honestas, incluyentes y democráticas, que se calcula podrían realizarse en un plazo de un año.

Una de las consecuencias del magnicidio fue el aplazamiento de las elecciones presidenciales y legislativas para el próximo 7 de noviembre, fecha en la que también se prevé someter a referéndum una nueva Constitución.

Desde la muerte de Moise, el SDP era una de las fuerzas que defendía aplazar las elecciones varios años, para alargar el período de transición, con el fin de acometer reformas profundas al Estado.

Crear vicepresidencia

El anteproyecto de la Constitución prevé reforzar la figura del presidente, aunque se mantendrían las reglas actuales que permiten dos mandatos no consecutivos, cada uno de cinco años de duración.

El mayor cambio en la Constitución sería la eliminación de la figura del primer ministro y la creación del cargo de vicepresidente, que sería elegido por sufragio directo.

El presidente también ganaría libertad para nombrar a su Gobierno, sin necesidad de recibir la aprobación del Parlamento, como sucede en la actualidad, una situación que fue fuente de inestabilidad política en los últimos años. (I)