Raúl Guillermo Rodríguez Castro, conocido como “El Cangrejo”, es nieto del expresidente cubano Raúl Castro e hijo de Débora Castro Espín y del fallecido general Luis Alberto Rodríguez López-Callejas, considerado durante años el hombre fuerte del conglomerado militar GAESA.
Su nombre salió nuevamente a la luz luego de que el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, sostuviera conversaciones discretas con él, según reveló Axios. De acuerdo con esa publicación, los contactos se habrían realizado al margen de los canales oficiales de La Habana y reflejarían que la administración de Donald Trump considera que Raúl Castro mantiene influencia decisiva en la isla pese a no ocupar la presidencia.
Rodríguez Castro salió de Cuba en 2022 y solicitó asilo político en Estados Unidos tras ingresar por la frontera sur. Se estableció en Las Vegas, donde inicialmente trabajó en pequeños negocios y como limpiador de piscinas.
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En noviembre de 2024 aparece como gerente de Gran Azul LLC, una empresa registrada en Nevada que ofrece envíos puerta a puerta, logística, venta de autos, alimentos y paquetes de viaje hacia Cuba. Diversos reportes sostienen que compañías asociadas a ese rubro estarían registradas a nombre de terceros, pero vinculadas a su entorno, lo que le permitiría influir en parte del flujo de paquetería y remesas hacia la isla.
Investigaciones periodísticas lo sitúan además como articulador de un eje empresarial entre Panamá, Caracas y La Habana. Según esos reportes, habría realizado múltiples viajes a Panamá en los últimos años, al menos 13 en 2024 y otros 10 entre enero y septiembre de 2025. Las publicaciones sugieren que habría mediado entre empresarios cercanos al presidente venezolano Nicolás Maduro y figuras del poder militar cubano.
Marco Rubio -de raíces cubanas- y su equipo consideran que el nieto de Castro, de 41 años, y su círculo representan a los cubanos más jóvenes y con mentalidad empresarial, para quienes el comunismo revolucionario ha fracasado y que valoran un acercamiento a Estados Unidos.
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“Nuestra postura —la postura del gobierno estadounidense— es que el régimen tiene que irse”, declaró el alto funcionario a Axios, “pero cómo se verá eso exactamente depende del presidente Trump y aún no lo ha decidido. Rubio sigue en conversaciones con su nieto”.
Los asesores de Trump han hablado con otros cubanos influyentes además del joven Castro, pero él es considerado la figura más importante de la isla con la que hay que cultivar la relación.





