Nueves países europeos reaccionaron a la declaración de Donald Trump en Davos sobre la energía eólica, que uso duros calificativos como “perdedores” a los molinos que generan esta energía.

La declaración del mandatario norteamericano también enfocó su crítica a los países que usan este método para generar energía, los calificó de “estúpidos”. La reacción de Europa tardó 5 días en llegar.

Los países firmaron una acuerdo con miras a la construcción de un nuevo centro de energía eólica marina a ubicarse en mar del Norte, zona clave para la industria petrolera y gasística del continente.

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El acuerdo no representa una respuesta directa a Donald Trump, pero podría liberar al continente europeo de su dependencia al petroleo y gas de Estados Unidos además de proporcionar seguridad energética.

Europa la considera como una opción clave para generar independencia energética tomando el ejemplo de países como China e India, que aumentaron la incorporación de energía solar a sus sistemas.

Por su parte, Estados Unidos centra su política energética en los combustibles fósiles al mismo tiempo que busca el cierre de proyectos de energía solar y eólica mientras se alinea con otros estados petroleros.

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Europa no cuenta con grandes reservas de combustibles fósiles e importa casi el 60% de su energía. Por ello, busca diversificar su industria energética en medio de crecientes tensiones con Donald Trump. (I)