Un grupo de mujeres denunciaron al Opus Dei ante el Vaticano por una presunta explotación laboral, abusos de poder y de conciencia. Al menos 41 mujeres procedentes de Argentina, Paraguay, Uruguay y Bolivia señalan que, incluso, les retenían sus documentos cuando eran menores de edad.

Una de las denunciantes, identificada como Lucía Giménez, de 56 años, fue la encargada de impulsar al resto de las mujeres que trabajaron para la orden en Sudamérica, Italia y Kazajistán entre 1974 y 2015, según el Independent.

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Opus Dei recibe una denuncia de explotación laboral por parte de 41 mujeres

Giménez asegura que, con tan solo 16 años de edad, trabajaba más de 12 horas en la orden y sin recibir paga. “Todavía siento el dolor en las rodillas por fregar durante horas el baño de los hombres”, dijo en una entrevista a Associated Press (AP)

La mujer proveniente de Paraguay se unió a la orden en los años 80 en su país, con la promesa de recibir una educación superior para mejorar sus condiciones de vida y estudios, pero para lo único que fue capacitada fue para la cocina, limpieza y otras tareas domésticas en los centros, residencias y casas de retiro del Opus Dei.

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Durante 18 años, Giménez fue Numeraria Auxiliar, como se denominan a las mujeres dedicadas a tareas del hogar y que cumplen con el celibato. La denunciante asegura que lavaba ropa, limpiaba baños y atendía a miembros de Opus Dei en jornadas de trabajo mayores a las ocho horas que fija la ley laboral y que los descansos se limitaban a las horas de comer y rezar.

Todas estas labores las realizó sin recibir paga alguna. “Nunca vi un billete en mis manos”.

Junto con las demás mujeres, comentó que: “Aguantaban porque tenían una entrega total a Dios”. Mientras que, aseguran que todas provienen de familias humildes y que fueron “alejadas” de ellas entre los 12 y 16 años, llevándolas a otros países incluso burlando los controles migratorios.

Sin embargo, todo lo que las mujeres exponen en la denuncia, el Opus Dei (Obra de Dios en latín), aseguran que no fueron notificados de alguna denuncia por el Vaticano y que contactaron al representante legal de las denunciantes para “escuchar los problemas y encontrar una solución a las posibles solicitudes”.

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Aseguran que el Opus Dei controlaba sus relaciones con el mundo exterior

Otra de las denunciantes, identificada como Beatriz Delgado, quien se desempeñó como Numeraria Auxiliar durante 23 años, en Argentina y Uruguay, asegura que las atemorizaban con males espirituales si no cumplían con la supuesta voluntad de Dios y que controlaban sus relaciones con el mundo exterior.

“Te convencen con lo de la vocación, con que ‘Dios te llama, Dios te pide esto, esto es lo que Dios quiere de ti, no puedes fallarle a Dios’... A mí me engancharon por ese lado”, contó Delgado.

Por su parte, Alicia Torancio no plantaba cara a las Numerarias cuando le prohibían hacerse amiga de otras compañeras Auxiliares. Tampoco la dejaban leer los diarios antes de que una superiora revisara que no tenían noticias de contenido sexual y tenía prohibido visitar a su familia sin compañía de otro miembro del Opus Dei.

“Te mantenían en una inmadurez emocional. Todo el mundo externo era algo nocivo”, afirmó la mujer de 46 años, quien, además, contó que tiene marcas en las piernas provocadas por el cilicio, un accesorio con púas metálicas que se ajusta en el muslo y que los miembros del Opus Dei utilizan como penitencia.

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Las 41 mujeres reclaman al Opus Dei una compensación económica, que reconozca los abusos cometidos y exigen unas disculpas públicas.

Sin embargo, Josefina Madariaga, directora de la oficina de Comunicación y Prensa del Opus Dei, aseguró que no existe tal denuncia en el Vaticano y refirió que, “todas las personas que han trabajado y trabajan en la obra reciben una remuneración. Todas”.

Aunque reconoció que “en las décadas del 60, 70, 80, 90, la sociedad entera se manejaba en estos temas de manera más informal o familiar. Gracias a Dios todos hemos aprendido como sociedad que este tipo de temas se tienen que manejar dentro de otro marco. El Opus Dei ha hecho los cambios y modificaciones necesarias para acompañar la ley vigente”. (I)

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