El Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) de la ONU lanzó hoy un paquete de ayudas dirigido a los pequeños agricultores, los más afectados por los efectos de la guerra de Ucrania, con el objetivo de proteger los futuros cultivos, vitales para la supervivencia de miles de familias rurales.

Los efectos de la guerra de Ucrania en la inflación de los precios, que el pasado marzo alcanzaron un récord histórico, así como de la energía, y los fertilizantes mundiales han agravado la crisis de seguridad alimentaria que afecta a millones de personas, indicó el organismo.

“La perturbación de los mercados mundiales está sacudiendo los sistemas alimentarios hasta la médula. Esto es especialmente alarmante para los países que ya están lidiando con los impactos del cambio climático y la covid-19, donde es probable que más personas se vean empujadas a la pobreza y el hambre”, explicó Gilbert F. Houngbo, presidente del FIDA, en un comunicado.

Las regiones más afectadas por las repercusiones de la guerra de Ucrania, que se inició el pasado 24 de febrero tras la invasión de las tropas rusas, están siendo África, Oriente Próximo y Asia Central, y concretamente aquellos países que dependían del trigo que producían Rusia y Ucrania como Somalia, que importaba un 90 % de este cereal.

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Asimismo, los pequeños hogares agrícolas de estas regiones están sufriendo los elevados precios de la energía y los fertilizantes, que suponen un gran obstáculo ante la nueva temporada de siembra, que en caso de no poder realizarse pondría en peligro a todas las familias que dependen de esos ingresos y los propios alimentos.

La nueva iniciativa del FIDA para combatir la situación servirá para garantizar el acceso de los pequeños agricultores a los fertilizantes, semillas y combustible necesario para proteger las futuras cosechas y hacer más resilientes los sistemas alimentarios de estas regiones. (I)