El futuro migratorio del niño ecuatoriano Liam C., de cinco años, y de su padre, Adrián C., permanece sin resolverse, pese a que un juez federal ordenó su liberación de un centro de detención en Texas, donde permanecieron más de una semana bajo custodia de autoridades migratorias, informó CNN.

Aunque la familia ya regresó a su vivienda en Minneapolis, el proceso judicial continúa. El juez federal Fred Biery determinó que no existía causa probable suficiente para mantenerlos detenidos, pero aclaró que su decisión no aborda si pueden permanecer legalmente en Estados Unidos ni el resultado de su solicitud de asilo.

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“No pararemos hasta que todos los niños y sus familias regresen a casa”, afirma el congresista que estuvo detrás de la liberación de Liam y su padre

En su fallo, Biery señaló que padre e hijo aún podrían enfrentar deportación o una salida voluntaria del país dentro del sistema migratorio estadounidense, al que calificó de complejo. No obstante, sostuvo que cualquier decisión debería darse mediante procedimientos “más ordenados y humanos”.

Tras la resolución judicial, el Gobierno de Estados Unidos indicó que evalúa presentar una apelación. El fiscal general adjunto Todd Blanche afirmó que las autoridades revisan sus opciones legales y sugirió que el caso podría escalar a tribunales superiores, debido a las diferencias existentes sobre si los migrantes deben permanecer detenidos mientras avanzan sus procesos migratorios.

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“Estoy feliz de finalmente volver a casa”, migrantes ecuatorianos Adrián y Liam, de cinco años, son liberados en EE. UU.

“El derecho migratorio es distinto al proceso penal tradicional por su naturaleza administrativa”, señaló Blanche, al referirse a la posibilidad de impugnar el fallo.

El juez Biery también cuestionó el uso de órdenes administrativas empleadas por agentes migratorios para realizar arrestos sin la aprobación de un juez, al considerar que estas prácticas no cumplen con los principios constitucionales.

En paralelo, el caso de asilo de la familia continúa en cortes migratorias. Según su abogado, la familia ingresó legalmente a Estados Unidos en 2024 y solicitó protección tras presentarse ante autoridades fronterizas en Texas. La defensa indicó que abandonaron Ecuador debido a la situación económica, la inseguridad y la falta de empleo estable.

El Departamento de Seguridad Nacional, sin embargo, disputó esa versión y aseguró que el padre es un inmigrante en situación irregular.

Por ahora, Liam y su padre permanecen en libertad, pero su permanencia en Estados Unidos dependerá de las decisiones judiciales que se adopten en los próximos meses, tanto en el proceso de asilo como en una eventual apelación del Gobierno federal. (I)