Durante 18 meses, después de someterse a una cesárea, una mujer de Nueva Zelanda aguantó fuertes dolores. Al principio, quizás pensó que eran normales, por el proceso vivido, pero estos se volvieron “crónicos y severos”.
Publicidad
La embarazada en ese entonces tenía 20 años y se sometió a una cesárea programada debido a preocupaciones sobre la placenta previa, reseñó The Guardian


Publicidad
Actualizado el
Durante 18 meses, después de someterse a una cesárea, una mujer de Nueva Zelanda aguantó fuertes dolores. Al principio, quizás pensó que eran normales, por el proceso vivido, pero estos se volvieron “crónicos y severos”.