La indignación por una nueva muerte de un afroestadounidense a manos de la Policía provocó protestas en Mineápolis la noche del lunes, pese al toque de queda.

En las manifestaciones fueron detenidas al menos 40 personas en Brooklyn Center, un barrio de la ciudad de Mineápolis, donde murió hace dos días el joven de 20 años, cuyo nombre era Daune Wright.

Al menos otras doce personas fueron arrestadas por saqueo de una tienda y por violación del toque de queda impuesto en la ciudad para tratar de contener las protestas.

El jefe de la policía en Brooklyn Center, Tim Gannon, dijo en una conferencia de prensa el lunes que la agente Kim Potter, con 26 años de servicio y ahora bajo suspensión, pretendía usar su pistola eléctrica conocida como “taser”, pero disparó con su arma de fuego.

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En aquella comparecencia se mostró un vídeo del suceso en el que se ve cómo tres agentes se aproximan al vehículo de Wright, uno de ellos intenta esposarle, pero el hombre se resiste, empieza un forcejeo y, entonces, la policía saca su pistola y grita a modo de aviso: “¡Taser! ¡Taser! ¡Taser!”. Después, se oye un disparo, la agente exclama con sorpresa y dice: “Le he disparado”.

La oficina forense del Condado Hennepin dictaminó que la muerte de Wright fue provocada por un disparo de bala en el pecho.

Las protestas por este suceso se produjeron a unos dieciséis kilómetros del centro de la ciudad, donde estos días está siendo juzgado el ex policía Derek Chauvin, acusado por la muerte de George Floyd el 25 de mayo de 2020.

La muerte de Floyd, un ciudadano afroamericano, generó una ola de protestas en varios puntos de Estados Unidos contra la violencia policial que se prolongó durante meses.

Los disturbios por la muerte de Wright se reanudaron en la noche pasada con la detonación de fuegos artificiales y gases lacrimógenos alrededor de la sede del Departamento de Policía de Brooklyn Center, donde se habían concentrado numerosas personas.

Al anochecer, la policía, que se había mantenido detrás de una alta cerca alambrada, empezó a reiterar la orden para que la multitud se dispersara, y hubo lanzamiento de gases lacrimógenos cada pocos minutos.

Aproximadamente a la hora 22:30 local la policía amplió su perímetro de control en torno al edificio y las protestas fueron disminuyendo. (I)