El tatuaje de un par de coronas, una en cada muñeca, llevó a un maquillador venezolano a la megacárcel de El Salvador, al CECOT, junto a más de 240 migrantes de ese país, a mediados de marzo de 2025.
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La madre y una amiga de Andry Hernández Romero explican por qué tiene las coronas tatuadas. “Sé fuerte, mantén la esperanza”, le dicen.


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El tatuaje de un par de coronas, una en cada muñeca, llevó a un maquillador venezolano a la megacárcel de El Salvador, al CECOT, junto a más de 240 migrantes de ese país, a mediados de marzo de 2025.