La Fuerza Aérea de Estados Unidos ha incorporado a sus asientos eyectables un discreto pero decisivo sistema de defensa para pilotos derribados: la carabina GAU-5A, un arma desmontable diseñada para almacenarse dentro del asiento ACES II y ensamblarse en segundos tras la eyección.

El desarrollo responde a la necesidad de mejorar la supervivencia de las tripulaciones en territorio hostil, donde los equipos de rescate pueden tardar horas o días en llegar.

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La GAU-5A fue creada por el Taller de Armería de la Fuerza Aérea, unidad fundada en 1958 para el mantenimiento y modernización de armas ligeras.

Basada en la plataforma M4, la carabina ha sido modificada para reducir su tamaño: cuenta con un cañón más corto, un sistema de liberación rápida, empuñadura plegable y miras abatibles. Esto permite que el arma, junto con cuatro cargadores de 30 cartuchos de 5,56 milímetros, encaje en un compartimento compacto del asiento eyectable.

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Tras la eyección, el piloto puede ensamblarla en unos 30 segundos: extrae el arma, despliega la empuñadura, acopla el cañón y coloca el cargador, quedando listo para su uso inmediato.

A diferencia de armas de “salvación” anteriores —como revólveres calibre .38, el rifle AR-7 o la pistola Beretta M9—, la GAU-5A ofrece mayor alcance y precisión, con capacidad para impactar objetivos a unos 200 metros.

Su función principal es permitir a los pilotos defenderse o contener amenazas hasta ser rescatados, aunque también puede emplearse para caza en situaciones extremas. (I)