Un bebé en el asiento del auto, un hombre en su cama, una chica que caminaba junto a su madre: cada uno de ellos murió por balas perdidas con apenas días de diferencia y en momentos en que la violencia armada arrecia en Estados Unidos.
Publicidad
Las estadísticas oficiales diferencian entre las muertes accidentales e intencionales, pero no respecto a las circunstancias exactas de los hechos.


Publicidad
Un bebé en el asiento del auto, un hombre en su cama, una chica que caminaba junto a su madre: cada uno de ellos murió por balas perdidas con apenas días de diferencia y en momentos en que la violencia armada arrecia en Estados Unidos.