Mauro Morandi, de 81 años, se trasladó a Budelli, al norte de Cerdeña, en 1989, y se quedó más de 30 años como único habitante de la paradisíaca isla.
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Le llaman el Robinson Crusoe de Italia y su estancia en su isla desierta llegó a su fin.


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Mauro Morandi, de 81 años, se trasladó a Budelli, al norte de Cerdeña, en 1989, y se quedó más de 30 años como único habitante de la paradisíaca isla.