Este viernes el juez Mathieu Chanlatte renunció a dirigir la investigación del asesinato del presidente haitiano Jovenel Moïse, cinco días después de ser anunciada su designación.

Chanlatte dirigió una carta al Tribunal de Primera Instancia de Puerto Príncipe en la que se desvincula al alegar “razones personales”.

El lunes pasado, el decano del tribunal civil de Puerto Príncipe, Bernard Saint-Vil, anunció que Chanlatte había sido designado para instruir la investigación judicial del magnicidio de Moise, ocurrido el 7 de julio pasado en su residencia privada de la capital haitiana, en el que su resultó herida su esposa, Martine.

El magistrado, al parecer, no pudo rodearse de las condiciones de seguridad necesarias para acometer una investigación de esa magnitud en un momento en el que Haití atraviesa por graves problemas de violencia, sobre todo en su capital.

El magistrado Chanlatte es reconocido como un juez experimentado que ha trabajado en varios procesos importantes, incluyendo el caso Dermalog, que involucra a la viuda de Jovenel Moïse, a la que la oposición acusa de otorgar a una compañía internacional alemana la fabricación de las cédulas para los haitianos, proceso que no le concernía.

El magnicidio de Moise fue cometido, según las pesquisas, por un comando de 26 mercenarios que irrumpieron en la residencia presidencial en la madrugada del 7 de julio sin hallar resistencia por parte de las fuerzas de seguridad que custodiaban la vivienda del mandatario.

Según los últimos datos ofrecidos por la Policía, 44 personas están detenidas, entre ellas 12 policías, así como 18 colombianos, en su mayoría militares retirados, y seis haitianos, tres de ellos nacionalizados estadounidenses.

Entre ellos se encuentra el supuesto cerebro de la operación, Christian Emmanuel Sanon, aunque el primer ministro, Ariel Henry, y la viuda del mandatario, Martine Moise, han manifestado a la prensa internacional que los responsables del asesinato aún no han sido detenidos.

El ministerio de Relaciones Exteriores haitiano solicitó la asistencia de las Naciones Unidas para llevar a cabo una investigación internacional sobre el asesinato del presidente Jovenel Moise. (I)