Después de más de un año y medio casi sin turistas, Israel reabrió este lunes sus fronteras a los viajeros vacunados, luego de un descenso en las contaminaciones y de una campaña nacional paralela de vacunación con las dosis de refuerzo.

En la Ciudad Vieja de Jerusalén, encrucijada de monoteísmos donde se concentran el Santo sepulcro, el Muro de las lamentaciones y la Explanada de las mezquitas, los comerciantes esperan con impaciencia el regreso de los clientes.

Es el caso de Rami Razouk, un vendedor de souvenirs que sonríe tras vender, por primera vez desde el inicio de la pandemia, postales y camisetas a los turistas extranjeros.

“Estoy muy contento, hace mucho que no vendía nada. ¡Mira todo este polvo!”, asegura tras vender camellos en peluche a un turista francés, al tiempo que se esfuerza por atraer la atención de otros.

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“Espero que el gobierno no se retracte de su decisión”, dijo el comerciante palestino, cuya tienda está ubicada en la parte palestina de la ciudad, ocupada por Israel. Sin embargo, es consciente de que pase lo que pase, “los turistas no volverán en un día o un mes”.

Israel tuvo un año turístico excepcional en 2019 (antes de la pandemia) con 4,55 millones de visitantes. En 2021, las autoridades esperan recibir a 300.000 turistas, algunos de los cuales llegaron a principios de este año en grupos organizados, y estiman las pérdidas para la economía en 22.000 millones de séqueles (6.000 millones de euros, cerca de USD 7.000 millones)

“200 kilómetros por hora”

“La industria del turismo viajaba a 200 kilómetros por hora y tuvo que detenerse repentinamente debido al covid”, dijo a la AFP Amir Halevi, director general del Ministerio de Turismo. “Tardará un poco en recuperarse (...) pero espero que cada mes consigamos mejorar las cifras”.

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En Jerusalén, la industria hotelera estima que ha perdido un millón de séqueles por mes por cada hotel cerrado. “Hoy es un día fantástico, ya que vemos el final del túnel”, dice David Tucker de la Asociación hotelera local.

En la explanada de la Iglesia del Santo Sepulcro, construida en el lugar donde Jesús fue crucificado, sepultado y resucitado según la religión cristiana, algunos guías reúnen a sus tropas.

A algunos grupos de turistas se les permitió regresar a Israel en septiembre, pero no a viajeros individuales. Nader Zaro, un comerciante palestino, propietario de un pequeño café lamenta este hecho. “Necesitamos turistas ‘normales’ (individuales) porque los grupos de turistas pasan pero no se detienen”, explica.

“Como profesional (en turismo), es increíble y extraño”, dice Ezechiel Grinberg, un guía israelí que, por primera vez en meses, acompaña a un grupo de estadounidenses.

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“No es fácil porque todavía hay muchos lugares cerrados, no es realmente un regreso a la normalidad”, explica, lamentando las muchas condiciones que deben cumplir los extranjeros para ingresar al país, lo que constituye un freno a la reanudación del turismo, según él.

Los viajeros deben presentar un certificado de vacunación de menos de seis meses y una prueba de PCR de no más de 72 horas antes de partir hacia Israel y realizar una segunda prueba a su llegada. (I)