La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) decicidió endurecer las condiciones de uso de agua para la embotelladora Indega, vinculada a Coca-Cola, en el municipio de La Calera, en Colombia, reportó El Tiempo.

La medida implica menos acceso a manantiales, reducción del caudal permitido, y nuevas obligaciones ambientales.

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Según informó el director de la entidad, Alfred Ballesteros, este 15 de abril, la empresa ya no podrá utilizar tres de los siete manantiales de los que venía extrayendo agua. Además, la captación total autorizada se redujo de 3,2 a 1,9 litros por segundo.

Menos agua y menos tiempo

La resolución también limita el acceso a fuentes subterráneas. Indega perdió el permiso para operar en los pozos 5, 6 y 7, ubicados en la vereda Santa Helena. Solo podrá seguir utilizando los pozos 1, 2, 3 y 4, en el predio San José.

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Con estas decisiones, la CAR estima una reducción del 42 % en el aprovechamiento de agua por parte de la empresa.

A esto se suma otro ajuste. La licencia ambiental, que antes era de diez años, ahora será de solo cinco. La autoridad señaló que la decisión se basa en análisis técnicos, modelos de balance hídrico y procesos de participación ciudadana.

La prórroga para los cuatro manantiales autorizados estará sujeta a vigilancia estricta. La CAR instalará sistemas de medición para monitorear en tiempo real el volumen de agua captado.

Si se detectan irregularidades, el permiso puede ser revocado.

Compensación ambiental

Indega deberá adquirir 53,4 hectáreas de predios de páramos y ecosistemas altoandinos, para su conservación y protección, para cumplir sus obligaciones de compensación ambiental. También deberá implementar acciones de restauración y recuperación con especies nativas.

La empresa, además, tendrá que realizar un diagnóstico e implementar obras hidráulicas y civiles para el abastecimiento alternativo del acueducto de La Calera (urbano y/o veredal), utilizando los pozos 5, 6 y 7. (I)