Pese a ser uno de los líderes en vacunación contra el coronavirus, Estados Unidos continúa intentando que la mayor cantidad de personas se vacunen y que la variante delta no provoque más problemas.

Incluso el presidente Joe Biden analiza la posibilidad de que sea algo obligatorio, pero hasta mientras ha recomendado a estados, empresas privadas y colegios hacerlo.

Esto ocurre cuando los casos de la variante delta siguen aumentando, principalmente entre los no vacunados.

El país tiene una media esta semana de 71.000 nuevos casos diarios, lo que ha llevado al Gobierno a volver a impulsar la campaña de vacunación, que se ha ralentizado notablemente en los últimos dos meses, con apenas 49 % de la población inoculada con las dos dosis, según EFE.

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Biden ya anunció el jueves que obligará a más de 4 millones de trabajadores federales a demostrar que están vacunados si no quieren someterse a pruebas de COVID-19 regularmente.

Compañías como Google, Facebook o Lyft anunciaron esta semana que exigirán que todos los trabajadores que vuelvan a sus oficinas estén vacunados.

Al mirar otros países, se aprecia que mientras el original SARS-CoV-2 era tan contagioso como un resfrío común, todo infectado con la variante delta contagia a otros ocho, lo cual la torna tan transmisible como la varicela pero menos que el sarampión.

Informes de Canadá y Escocia también sugieren que podría ser más severa y con mayores posibilidades de hospitalización. También en Singapur se registraron mayores internaciones y muertes.

Además, en Estados Unidos indicaron que esta variante es tan contagiosa que probablemente genera una enfermedad peor que las anteriores y los casos entre vacunados pueden ser tan transmisibles como entre los no vacunados, según documentos estadounidenses.

Una serie de diapositivas de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) subraya que “la guerra cambió” a causa de la delta.

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La directora de los CDC, Rochelle Walenksy, citó esas diapositivas esta semana para justificar el retorno al uso de mascarillas en lugares de alto riesgo.

Los CDC publicaron el viernes un informe preliminar sobre un evento de sobrepropagación, en el cual casi las tres cuartas partes de las personas estaban vacunadas.

El brote fue relacionado con las festividades del 4 de julio, con una cantidad de infectados que se disparó a 900, según reportes locales.

Pero a diferencia de otros brotes masivos, las hospitalizaciones fueron apenas siete, según el sitio web MassLive, y hasta ahora no se reportaron muertes.

“Este es el punto clave que es parte de la causa por la cual los CDC cambiaron sus orientaciones”, dijo a la AFP Celine Gounder, experta en enfermedades infecciosas de la Universidad de Nueva York.

“En realidad no es tanto por la protección propia: como persona vacunada si tienes unas de esas infecciones, puedes tener síntomas leves o ningún síntoma. Empero, con base en lo que estamos viendo, podrías ser contagioso para otras personas”, apuntó Gounder.

En el informe, los CDC reconocen que deben ajustar sus mensajes a la población enfatizando que la vacunación es la mejor defensa “contra una variante tan contagiosa que actúa, casi, como si fuese un virus nuevo y diferente”, según EFE.

Estados Unidos es el país con más contagios registrados (35,6 millones) y más personas fallecidas (628.000) a causa de COVID-19. (I)