Una enviada de la ONU instó el jueves al mundo a mantener el flujo de dinero hacia Afganistán a pesar de la preocupación por el gobierno talibán, advirtiendo que, de lo contrario, el país podría sufrir un colapso histórico.

“Hay que encontrar un modus vivendi -y rápidamente- que permita que el dinero fluya a Afganistán para evitar un colapso total de la economía y el orden social”, dijo Deborah Lyons, representante especial del secretario general para Afganistán, en una reunión del Consejo de Seguridad.

El resultado sería “una grave recesión económica que podría arrojar a muchos más millones de personas a la pobreza y el hambre, puede generar una oleada masiva de refugiados de Afganistán y, de hecho, hacer retroceder a Afganistán durante generaciones”.

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Más temprano, la directora para Asia-Pacífico del Programa para el Desarrollo de Naciones Unidas (PNUD), Kanni Wignaraja, aseguró que Afganistán corre el riesgo de sumirse aún más en la pobreza y pidió “una acción urgente” a la comunidad internacional.

El Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, convocó el lunes una conferencia internacional en Ginebra para acelerar la entrega de ayuda humanitaria a Afganistán. (I)