Un informe científico publicado por el Consejo de Instalaciones de Ciencia y Tecnología del Reino Unido advierte sobre los efectos de un evento extremo de clima espacial, capaz de interrumpir redes eléctricas, comunicaciones y sistemas satelitales en distintas partes del mundo.
El documento de ochenta páginas, titulado Resumen de los peores escenarios del clima espacial, describe un escenario considerado plausible dentro de escalas de 100 a 200 años, en el que la actividad solar podría generar impactos severos en la infraestructura tecnológica global.
Qué es el clima espacial
El clima espacial se refiere a la actividad del Sol y su interacción con la Tierra. Incluye fenómenos como los apagones de radio, las tormentas geomagnéticas y las tormentas de radiación solar, que pueden alterar desde señales de comunicación hasta redes eléctricas completas.
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En mayo de 2024, un evento de este tipo provocó fallas en sistemas de navegación satelital que derivaron en pérdidas estimadas en 500.000 millones de dólares para la industria agrícola de Estados Unidos. Fue el episodio más intenso desde 2003, cuando países como Suecia y Sudáfrica registraron apagones generalizados.
El riesgo para la red eléctrica
Uno de los principales hallazgos del informe es el impacto sobre las redes eléctricas. Durante tormentas geomagnéticas, las corrientes inducidas en las líneas de transmisión pueden sobrecargar los sistemas de seguridad y provocar apagones regionales.
Además, estos eventos pueden dañar transformadores y acelerar su desgaste, reduciendo la capacidad de la red durante meses o incluso años después del incidente.
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Satélites en peligro
Los satélites, clave para el GPS, las telecomunicaciones y la meteorología serían de los primeros afectados. La radiación solar puede dañar sus sistemas electrónicos y degradar sus paneles solares.
En casos extremos, algunos podrían dejar de funcionar de forma permanente. También existe el riesgo de que la atmósfera terrestre se expanda por el calor de la radiación solar, generando mayor fricción y provocando que los satélites pierdan altura y reingresen a la Tierra.
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Un antecedente ocurrió en 2022, cuando hasta 40 satélites de Starlink se perdieron tras una tormenta solar.
Comunicaciones y transporte, bajo alerta
El informe también alerta sobre interrupciones en señales de radio, GPS y comunicaciones de largo alcance.
Esto impacta especialmente en frecuencias de comunicación como la frecuencia ultraalta (UHF) y la frecuencia muy alta (VHF), utilizadas en sistemas de largo alcance. En escenarios extremos, esto podría obligar a suspender vuelos durante varios días, tanto por fallas en las comunicaciones como por el riesgo de exposición a radiación para las tripulaciones.
Aunque los científicos descartan un colapso total, el informe subraya que un evento extremo tendría consecuencias significativas para una sociedad altamente dependiente de la tecnología. (I)
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