Conforme a la tradición cristiana del Jueves Santo, el papa Francisco lavó los pies de doce jóvenes detenidos en la prisión de menores Casal del Marmo, en Roma. El pontífice también se agachó para besarlos.
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Es el ritual que tuvo Cristo con sus apóstoles antes de ser arrestado, condenado a muerte y crucificado un viernes en Jerusalén.


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Conforme a la tradición cristiana del Jueves Santo, el papa Francisco lavó los pies de doce jóvenes detenidos en la prisión de menores Casal del Marmo, en Roma. El pontífice también se agachó para besarlos.