Autoridades paraguayas desarticularon una red de ciberdelincuencia presuntamente liderada por un joven de 18 años, que habría defraudado más de 9.000 millones de guaraníes (alrededor de 1,4 millones de dólares) mediante fraudes digitales y posterior lavado de activos en criptomonedas, informaron fuentes fiscales y policiales.
Según la investigación, el esquema operaba desde el departamento de Itapúa, aunque con alcance nacional. La red habría ejecutado más de 1.700 operaciones fraudulentas utilizando ocho cuentas principales para dispersar fondos hacia más de 1.900 cuentas “mulas”, con transacciones fraccionadas —muchas por debajo de 499.000 guaraníes (unos 78 dólares)— para evitar alertas en el sistema financiero.
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Las autoridades señalan que los implicados, en su mayoría jóvenes con formación en informática, empleaban técnicas de ingeniería social como phishing y smishing para obtener credenciales bancarias de sus víctimas. Una vez vulneradas las cuentas, el dinero era transferido y posteriormente “blanqueado” mediante la compra de criptoactivos, dificultando su rastreo.
El comisario Diosnel Alarcón explicó que uno de los métodos consistía en transferir dinero a terceros y luego contactarlos alegando un error, solicitando la devolución a otra cuenta distinta, lo que rompía la trazabilidad de los fondos dentro del sistema.
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Durante los operativos, agentes del Departamento contra el Cibercrimen de la Policía Nacional incautaron teléfonos celulares, una tablet, una computadora portátil y una camioneta, que serán sometidos a peritajes forenses.
La fiscal Irma Llano, de la Unidad Especializada en Delitos Informáticos, ordenó nuevas detenciones en el marco de la denominada Operación Ícaro, con lo que ya suman diez los investigados, incluido el presunto cabecilla.
La Fiscalía también investiga a unas 400 personas que habrían colaborado con la estructura, mientras continúa el análisis de dispositivos electrónicos, cuentas y perfiles utilizados en las estafas.
Llano indicó que la investigación se inició a partir de la alerta de un ciudadano que detectó un nivel de vida inusual en el joven señalado como líder. Posteriormente, se identificó una vulnerabilidad en sistemas de pago electrónico que fue explotada de manera reiterada por la red.
Los detenidos enfrentan cargos por estafa, lavado de dinero y asociación criminal, y algunos ya cumplen prisión preventiva.
Las autoridades confirmaron que entre tres y cuatro entidades bancarias resultaron afectadas, aunque aseguraron que las vulnerabilidades detectadas ya fueron corregidas.
Finalmente, la Fiscalía recomendó a los usuarios no ceder sus cuentas bancarias o billeteras electrónicas a terceros, así como reforzar la seguridad digital mediante contraseñas robustas y verificación en dos pasos. (I)