Los patrones de calentamiento climático no son iguales en toda las regiones, indica un estudio sobre EE. UU., el cual señala que 41 estados se están calentando, pero cada uno de forma diferente, un factor a tener en cuenta a la hora de diseñar políticas de adaptación y mitigación.

Una investigación encabezada por dos centros universitarios españoles, la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M) y la Universidad de Zaragoza (UNIZAR), y basada en datos de 48 estados contiguos de EE.UU, indica que los de la costa oeste experimentan aumentos en sus temperaturas anuales más altas, mientras que muchos del norte lo hacen en el rango inferior.

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El cambio climático “es un fenómeno global, pero también tiene un clarísimo componente regional”, dice a EFE la catedrática de Economía Aplicada en la Universidad de Zaragoza Lola Gadea, una de las firmantes del texto.

“Últimamente se está prestando más atención a la heterogeneidad, pero la mayor parte de los estudios contemplan en clima como algo global. Sin embargo, también hay que pensar desde un punto de vista regional amplio, pues puede tener diversos efectos por regiones”, destaca la investigadora.

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Tener en cuenta esas diferencias -dice- “puede ser importante a la hora de diseñar políticas públicas de adaptación, mitigación y adaptación”.

Hasta ahora, la mayor parte de los estudios se centran solo en analizar qué ocurre con la temperatura media, pero también es importante observar toda la distribución, destaca Gadea.

“Es como intentar entender la desigualdad económica de un país mirando solo el PIB per cápita: te pierdes lo que ocurre con los más ricos y los más pobres”, explica Jesús Gonzalo, catedrático del Departamento de Economía de la UC3M y también firmante del texto.

De la misma manera, agrega Gadea, “no es lo mismo que crezcan mucho las temperaturas más altas o las más bajas, pues las consecuencias pueden ser diferentes”.

El equipo usó la base de datos de temperaturas PRISM para el período 1950-2021, que combina más de 26.000 observaciones diarias por estado, a partir de las cuales se obtiene el rango completo de temperaturas locales.

Para comparar el calentamiento entre regiones, desarrollaron el concepto de “dominancia de calentamiento”, una herramienta que analiza la distribución completa de las temperaturas —y no solo la media—, revelando patrones ocultos del cambio climático.

En consonancia con investigaciones anteriores, los resultados muestran que solo 27 estados (55 %) presentan un aumento en las temperaturas medias, pero 41 (84 %) muestran un aumento en, al menos, una parte de su rango de temperatura.

En la zona oeste, en estados como California, Oregón o Nevada, el calentamiento se debe principalmente a que las temperaturas altas suben más rápido que las bajas.

Sin embargo, en las dos Dakotas o Minnesota, las mínimas suben más rápido que las máximas, “como si se estuviera suavizando la diferencia entre invierno y verano”, destaca Gadea.

Esto revela “fuertes desigualdades regionales en cómo se experimenta el cambio climático a lo largo de EE.UU.” y es un resultado que se puede extrapolar a otras regiones del mundo.

Esta nueva forma de medir el cambio climático no es solo un ejercicio teórico. “Detectar si una región se calienta porque sus veranos son más infernales o porque sus inviernos desaparecen es crucial para diseñar políticas de adaptación efectivas”, escriben los investigadores.

Esas diferencias regionales en EE.UU. es probable que “tengan impactos variables en factores como la agricultura y la salud pública, así como en la percepción pública y el compromiso con la acción climática”, indica un comunicado de la UC3M.

La investigación apunta a una correlación entre las zonas de mayor calentamiento y la orientación política.

Los estados con una “dominancia de calentamiento” más fuerte (principalmente en las costas noreste y oeste) coinciden mayoritariamente con el voto demócrata, mientras que las zonas donde el calentamiento es estadísticamente menos evidente (el sur y partes del interior) tienden a ser republicanas. (I)