Esta semana se informó que los cultivos de naranjas, arroz y aguacates están entre los miniproyectos de inversión extranjera de menos de un millón de dólares que Cuba promueve este año en su Cartera de Negocios, apuntando a los cubanos que viven fuera de la isla.

“Estamos apostando por proyectos pequeños”, que “pueden ser de hasta menor de un millón de dólares”, en los sectores agropecuario, manufacturero y de industria ligera, dijo este miércoles en conferencia de prensa, Katia Alonso, directora de Negocios con capital extranjero.

La funcionaria indicó que ya hay un cubano emigrado que invierte en una pequeña empresa en formación del sector alimentario.

Esto no implica que la isla abandone la idea de atraer inversión para los megaproyectos millonarios que viene impulsando desde 2014, cuando comenzó a publicarse la Cartera de Negocios, un documento donde el gobierno compila las oportunidades.

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La edición 2020 de esa cartera del ministerio de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, presentada ahora, incluye 503 proyectos, 437 más que en el documento anterior.

El monto estimado de estos proyectos es de 12.070 millones de dólares, cifra que supera en 320 millones la de la propuesta anterior.

Esos pequeños negocios “pueden ser con capital de cualquier origen y también con cubanos residentes en el exterior”, cuyos intereses “se canalizan como el de cualquier inversionista extranjero”, señaló.

Hay más de 1,5 millones de cubanos en 40 países. Algunos empresarios emigrados han manifestado interés para invertir, pero los ha frenado hasta ahora el alto monto de inversión que requerían los grandes proyectos promovidos por la isla.

Cuba abrió su economía socialista a la inversión extranjera tras la desaparición de sus aliados del bloque soviético, lo que la sumió en una profunda crisis económica en la década de 1990, denominada oficialmente Período Especial.

Debido al embargo norteamericano y a deformaciones e insuficiencias del modelo económico cubano, de corte soviético y con fuerte presencia estatal, la isla no ha logrado los niveles de inversión necesarios.

Según Alonso, en el país laboran actualmente unas 280 compañías extranjeras de 40 países, cuyo monto de inversión declinó precisar.

La decisión oficial coincide con la ampliación del trabajo privado (por cuenta propia) en la isla, que pasó de 127 actividades permitidas a más de 2.000. El Estado sólo se reservó el control de 124 actividades.

En estas circunstancias, el gobierno busca legalizar en los próximos meses las pequeñas y medianas empresas (Pymes) privadas y estatales, toda vez que ya funcionan algunas de hecho, derivadas del trabajo por cuenta propia. (I)