En Quinamayó, un poblado de Colombia que toma su nombre de un río , la música y el olor a pólvora, de los fuegos artificiales estallan en febrero para anunciar la llegada de la Navidad.
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Durante cuatro días de febrero “las calles de Quinimayó se llenan de música y cultura”. En ese pueblo, al ritmo de la juga nace el Niño Jesús


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Actualizado el