El suelo de Ciudad de México se hunde a un ritmo de casi 50 centímetros al año, y no se detendrá pronto ni se recuperará, según una nueva investigación.
Publicidad
El peso continuado de una ciudad en expansión y la explotación constante de las aguas subterráneas hacen que sea inevitable un mayor hundimiento.


Publicidad
El suelo de Ciudad de México se hunde a un ritmo de casi 50 centímetros al año, y no se detendrá pronto ni se recuperará, según una nueva investigación.