China fue una de las pioneras en campañas de reforestación de árboles con la intención de detener el avance del desierto de Gobi, ubicado al norte del país y compartido con Mongolia. A pesar de tener un buen inicio, se convirtió en un problema para sus autoridades.
Las provincias del gigante asiático luchan a contrarreloj ante el avance del desierto a zonas agrícolas y urbanas. Por ello en su momento se plantó árboles en una cantidad histórica, el proyecto fue denominado como “Gran Muralla Verde de China”.
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La estrategia funcionó en primera instancia ante un freno y contención del avance desértico y la reconversión en áreas verdes. Gracias a los avances, el modelo fue presentado a nivel internacional como un éxito rotundo.
Los problemas llegaron posteriormente a través de análisis y estudios que determinaron cuestiones relacionadas a los árboles sembrados, estos no eran autóctonos de China ante la necesidad de un rápido crecimiento.
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Las especies elegidas tienen un gran apetito por el agua, lo que representa una extracción de agua del suelo. Por ello, el bosque empezó a competir con el sector agrícola y de suministros alimentarios por el agua.
Bosque en África
Mientras la idea de China se llevaba todos los reflectores, se generaba una idea similar en África con apoyo financiero de CNULD. Su intención era similar, crear una franja de 8.000 kilómetros que atravesaría 22 países en el Sahel y zonas del Sahara.
El modelo africano se diferencia del chino en su eje central, la medida no solo representa plantar árboles. Se enfoca en la recuperación de 100 millones de hectáreas degradadas y la creación de 10 millones de empleos verdes.
La estrategia africana coloca al agua y a los habitantes de las zonas como eje esencial. Por ello, el bosque representa una herramienta para la construcción de un objetivo conjunto tomando en cuenta las características de las distintas zonas.
Los riesgos de tratar a la naturaleza como una fábrica se expusieron en la intención asiática y se magnificaron las intenciones o propuestas que toman en cuenta cuestiones de las zonas y sus habitantes. (I)