“En estas elecciones la ciudadanía nos ha enviado un claro y fuerte mensaje al Gobierno y a todas las fuerzas políticas tradicionales. No estamos sintonizando adecuadamente con las demandas y anhelos de la ciudadanía. Estamos siendo interpelados por nuevas expresiones y nuevos liderazgos”, sentenció el presidente chileno, Sebastián Piñera, en su primer discurso tras conocer los resultados de los megacomicios del fin de semana en los que se eligió la composición del órgano que redactará la nueva Carta Magna y otras autoridades seccionales.

Los candidatos que se postularon de forma independiente fueron la revelación de esta votación, que marcó un antes y un después en la vida política del país sudamericano. Los independientes dominarán la Convención Constituyente de Chile, tras imponerse sorpresivamente en los comicios obteniendo 48 de los 155 escaños.

La derecha no obtuvo ni un tercio de los asientos (37), el porcentaje que le otorgaría poder de influir en la discusión y vetar artículos, por lo que queda de manos atadas ante las mayorías que puedan alcanzar sobre determinados temas los constituyentes de la oposición de izquierdas (53 entre las dos listas que presentaron) y los independientes.

A ellos se suman 17 cupos reservados para los pueblos indígenas, que tienen una serie de reivindicaciones culturales y de territorialidad y que no se sitúan en alguna ideología política tradicional, refiere AFP.

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La amplia gama de independientes, que se estima estarán más cerca de la izquierda chilena, dominará la Convención Constitucional. Los ganadores van desde la “tía Pikachu”, que saltó a la fama por asistir a las protestas sociales de 2019 disfrazada del famoso personaje de Pokémon, hasta periodistas, actores, abogados, escritores y activistas sociales.

Saúl Vargas, presidente de la Confederación Nacional de Trabajadores (CNT) de Chile, dice que “la expectativa de los sectores populares, que participaron del levantamiento popular de octubre, era alcanzar un tercio de las bancadas para poder bloquear cualquier intento de la derecha” de imponer una Constitución incluso peor que la que hay, pero que la situación fue totalmente a la inversa. “Pasamos de mucha incertidumbre y desconfianza a ahora tener toda la esperanza situada en este proceso”, apunta.

Distintos expertos dicen que los candidatos de la clase política tendrán que buscar grandes acuerdos con los independientes para generar la nueva Carta Magna.

El analista Marcelo Mella, de la Universidad de Santiago, dice que casi todos los independientes tienen “un discurso crítico frente a los partidos tradicionales”, en tanto que para el politólogo Claudio Fuentes, en el grupo de independientes muchos vienen con “afinidades políticas hacia la centroizquierda”, y dice que en su gran mayoría son afines a partidos, que incluyen al Partido Comunista y la izquierda tradicional.

Los independientes marcarán la pauta en el debate de la nueva Carta Magna, pero no podrán hacerlo solos, ya que no alcanzan los dos tercios de la representación, proporción necesaria para aprobar cada norma que se quiera incluir.

Vargas comenta que la avalancha de votos que los independientes recibieron se debe en gran parte a que durante la campaña electoral se presentaron como quienes estuvieron en las calles durante el estallido de 2019.

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“Hubo una franja electoral de 15 minutos, en la que las listas independientes, como la Lista del Pueblo, decían nosotros somos quienes estuvimos en las calles, los otros son a quienes queríamos echar, y así la gente fue a buscar a la Lista del Pueblo y le daba lo mismo quién estaba”, dice.

Desde su conformación, la Asamblea Constituyente, la primera paritaria del mundo, tendrá hasta un año para redactar la nueva Carta Magna que sustituya a la actual, redactada durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990) y considerada por muchos como el origen de las grandes desigualdades del país. El proceso culminará en 2022 con un plebiscito obligatorio para aprobar o rechazar el texto.

En tanto, la afluencia de votantes en los megacomicios no llegó ni a la mitad del padrón electoral de 14,9 millones de electores, menos de 6,5 millones de personas fueron a votar pese a tratarse de uno de los sufragios más importantes en los 31 años de democracia del país, recoge EFE.

Desde que el voto dejó de ser obligatorio en 2012, ninguna elección ha superado el 50% de participación -a excepción del plebiscito del pasado octubre, cuando sufragó el 50,9%- y la más baja se registró en las municipales de 2016, cuando solo votó el 34,9%.

En tanto, Piñera se refirió también en su discurso, de tono conciliador, a la derrota de la derecha oficialista en las elecciones regionales y municipales que se celebraron en paralelo y felicitó a los ganadores. En las municipales la derecha pasó de tener 145 alcaldías en 2016 a 88 y en la segunda vuelta para elegir gobernadores, que será en junio, solo 9 candidatos de los 26 en contienda son del oficialismo.

Por su parte, Vargas, dice también que los resultados de estos comicios de forma general serán decisivos durante esta semana para definir todas las carreras presidenciales, de cara a las elecciones de noviembre y que el panorama que se venía definiendo cambiará con la aparición de nuevos liderazgos. (I)