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Cenizas de George Washington, Dwight Eisenhower y John F. Kennedy se perdieron en la fallida misión lunar del módulo Peregrine

La próxima misión del programa se prevé para febrero con el módulo de aterrizaje Nova-C sobre un cohete SpaceX Falcon 9.

El módulo de aterrizaje Peregrine de Astrobotic fue lanzado el 8 de enero bajo una nueva asociación experimental entre la NASA y la industria privada destinada a reducir los costos para los contribuyentes estadounidenses y sembrar una economía lunar. Foto: AFP

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La agencia espacial estadounidense NASA y la empresa Astrobotic describieron este viernes los resultados positivos de la fallida misión del módulo lunar Peregrine, que ayer se incendió al entrar en la atmósfera terrestre perdiéndose toda su carga, que incluía muestras de ADN y cenizas humanas.

Joel Kearns, subdirector para Exploración de la NASA, dijo en una teleconferencia de prensa que la agencia mantiene su compromiso de apoyo a la exploración espacial de las empresas privadas “porque los beneficios serán enormes”.

El módulo, que iba a realizar el primer descenso en la Luna de un robot comercial estadounidense, incluía una veintena de cargas de clientes que incluyen a la propia NASA, con cinco de ellas para estudiar la superficie, la atmósfera y el entorno de radiación lunar.

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A pesar de que los ingenieros de la empresa estadounidense Astrobotic trabajaron para salvar la misión, la nave se quedó sin energía para llegar a la superficie lunar y convertirse en la primera nave estadounidense en alunizar desde 1972.

En contraste, este viernes Japón entró en el reducido club de países que han logrado posar sus naves en la Luna, pero el futuro de su sonda SLIM es incierto. La agencia aeroespacial japonesa (JAXA) confirmó su alunizaje, pero el aparato está teniendo problemas con sus células solares, que no están generando electricidad.

De la perfección al desánimo

A su vez, John Thornton, director ejecutivo de Astrobotic, describió la experiencia de la empresa y sus técnicos desde “el lanzamiento hermoso, perfecto” del Peregrine el 8 de enero propulsado por un cohete Vulcan Centaur de la compañía United Launch Alliance (ULA) desde la Estación de la Fuerza Espacial de Cabo Cañaveral, Florida.

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“Todo parecía ir bien y fue emocionante observar el despegue del vehículo. Luego ocurrió una pérdida catastrófica de combustible. Pasamos de lo más alto a lo más bajo y fue un momento triste para todos nosotros”, expuso.

“Al final de la misión no teníamos combustible. Fue una decisión difícil y, tras recibir las recomendaciones de la NASA, decidimos no hacer nada, dejando que el vehículo espacial regresara a la Tierra”, abundó.

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Richard Stephenson, de la estación de seguimiento de la NASA en Canberra, Australia, confirmó la víspera la pérdida de señal con Peregrine justo cuando se tenía previsto que el módulo regresara a la Tierra y se desintegrara en la atmósfera sobre un área remota del Pacífico Sur.

Se perdieron ADN y cenizas que iban a la Luna

Astrobotic había indicado que trabajaba con la NASA para que el retorno del módulo, de 1,9 metros de alto y 2,5 metros de ancho, no representara un problema de escombros o de seguridad.

Con el módulo se perdieron los instrumentos que portaba, incluyendo cinco robots exploradores autónomos en miniatura de la que fue catalogada como la primera misión lunar de México, y otro pequeño vehículo explorador diseñado por estudiantes de la Universidad Carnegie Mellon, entre otras muchas cargas privadas.

También se perdieron las cenizas y muestras de ADN de numerosas personas entre científicos, educadores, autores e incluso expresidentes estadounidenses (George Washington, Dwight Eisenhower y John F. Kennedy), que la misión se proponía llevar a la Luna.

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Peregrine fue la primera misión del programa Commercial Lunar Payload Services (CLPS) de la NASA para impulsar la ciencia lunar colocando experimentos dirigidos por la agencia a bordo de módulos de aterrizaje y naves espaciales comerciales.

La próxima misión del programa se prevé para febrero, cuando Intuitive Machines, con sede en Houston, lance su módulo de aterrizaje Nova-C sobre un cohete SpaceX Falcon 9. (I)

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