El ministro de Exteriores de Turquía, Hakan Fidan, afirmó este martes que por el momento no hay señales de una situación interna en Irán que pueda conducir a la caída del régimen, y alertó del riesgo de que la guerra desatada por Israel y EEUU se amplíe.
“No parece haber un nivel de protestas que pueda desembocar en un cambio de régimen”, declaró Fidan en un encuentro con medio turcos que recoge el diario Hürriyet.
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El ministro advirtió de que “los acontecimientos pueden poner en peligro tanto el futuro de nuestra región como la estabilidad global” y sostuvo que los ataques iraníes contra bases estadounidenses en países árabes de la región aumentan la posibilidad de una escalada.
Fidan señaló además como punto crítico el estrecho de Ormuz y advirtió de que su posible cierre provocaría fuertes oscilaciones en los mercados financieros y energéticos globales, lo que, a su juicio, podría empujar a Washington a buscar “algún tipo de resultado” en el corto plazo.
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El jefe de la diplomacia turca insistió en que la prioridad de Turquía es que cesen cuanto antes los ataques mutuos y se retome la vía diplomática, y aseguró que tanto él como el presidente Recep Tayyip Erdogan han mantenido contactos en esa dirección.
Sobre el impacto regional, afirmó que, más allá de “algunos movimientos” de la milicia chií libanesa Hizbulá, no se ha observado hasta ahora una movilización de importancia de los aliados de Irán.
Fidan sostuvo que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, busca eliminar lo que considera la amenaza iraní “hoy y en el futuro” y que, más allá de ese objetivo, surgió también la meta del cambio de régimen.
Al mismo tiempo, dijo, Irán intenta “generar costes”, por ejemplo atacando objetivos energéticos en el Golfo, aunque señaló que está por ver cuánto tiempo podrá sostener esa estrategia.
El ministro consideró que esos ataques de Teherán buscan forzar a los países del Golfo a que “presionen a Estados Unidos y detenga la guerra”, aunque consideró que eso “no parece probable”.
En cuanto a si los ataques en la región podrían dirigirse contra Turquía, Fidan aseguró que “Turquía siempre se protege, tenemos la voluntad y la capacidad necesaria para ello”.
Y sobre un posible flujo migratorio desde Irán hacia Turquía, aseguró que por ahora Teherán no permite que sus ciudadanos salgan por la frontera, por lo que “en este momento no llega nadie” desde Irán, aunque subrayó que Ankara ha tomado medidas ante esa posibilidad. (I)