Este lunes el Ejército israelí inició en la noche una operación contra objetivos de milicias palestinas en Gaza que desde esta tarde han lanzado decenas de cohetes hacia Israel, por la tensión en Jerusalén, en una escalada de violencia que ha dejado al menos 20 muertos en la franja.

"El Ejército ha iniciado una ola de ataques contra objetivos terroristas en la Franja de Gaza", indicó un comunicado militar mientras seguían sonando las alarmas antiaéreas en territorio israelí por el disparo de proyectiles desde el enclave.

El Ministerio de Sanidad de Gaza confirmó la muerte de 20 palestinos, entre ellos nueve niños, tras los bombardeos de represalia israelíes, aunque según testigos palestinos nueve de ellos habrían muerto por "una explosión interna".

Un portavoz del Ejército confirmó durante la tarde ataques selectivos en la franja que mataron a tres milicianos del movimiento islamista Hamás, que controla de facto el enclave.

Su brazo armado, las Brigadas al Qasam, reivindicaron el disparo de los primeros siete proyectiles, después de un ultimátum a Israel, de los cuales seis fueron dirigidos hacia Jerusalén, que hicieron sonar las alarmas en la ciudad por primera vez desde 2014.

Uno de ellos fue interceptado por el sistema de Defensa, Cúpula de Hierro, otro cayó en una casa a las afueras de la ciudad y el resto en áreas despobladas.

El ministro de Defensa israelí, Beny Gantz, se reunió con su Gabinete de Seguridad, que autorizó "una serie de ataques ofensivos que golpearán duramente a Hamás y otras organizaciones terroristas", según anunció.

"La organización y sus líderes serán responsables y pagarán el precio de la agresión", advirtió a Hamás.

Las milicias palestinas de Gaza entraron hoy en el pico de tensión que vive Jerusalén desde hace semanas, donde por la noche continuaban los disturbios, y que hace temer una peligrosa escalada entre palestinos e israelíes. (I)