Un nuevo ataque aéreo ruso provocó anoche “daños sustanciales” en una infraestructura de la empresa privada líder del sector energético ucraniano DTEK, según informó la compañía en un escueto comunicado.
“La reparación requerirá de un largo tiempo”, agrega en la nota la empresa, cuyas centrales eléctricas son objetivo habitual de los ataques rusos dirigidos al sistema energético ucraniano.
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Rusia lanzó durante la pasada noche contra Ucrania un total de 125 drones de larga distancia, de los que 110 fueron interceptados por las defensas aéreas ucranianas y otros 13 impactaron en seis localizaciones distintas no identificadas en su parte del ataque por la Fuerza Aérea ucraniana.
Algunos de los aparatos no tripulados lanzados por Rusia -de los que alrededor de 80 eran drones kamikaze ruso-iraníes Shahed- seguían sobrevolando territorio ucraniano cuando se publicó el parte.
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Desde que comenzó el año, los ataques aéreos rusos de larga distancia han tenido entre sus principales objetivos el sistema eléctrico y gasístico ucraniano y las infraestructuras ferroviarias.
El pasado fin de semana Rusia atacó subestaciones eléctricas que permiten la distribución de la electricidad generada en centrales nucleares.
Rusia ha destruido o dañado buena parte de las centrales eléctricas no nucleares. Según Kiev, su objetivo es ahora desactivar sin atacarlas también las centrales nucleares destruyendo las subestaciones que éstas necesitan para suministrar energía al sistema.
Millones de personas en Ucrania han estado sin luz, agua y calefacción durante días a temperaturas extremas a consecuencia de la campaña de ataques a la energía que Rusia empezó a comienzos de enero.
Los cortes de electricidad programados con los que Ucrania raciona el consumo para hacer frente al déficit provocado por las distintas campañas de ataques rusos a lo largo de la guerra han tenido que extenderse en todo el país tras los últimos bombardeos. (I)