Un científico argentino llamado Ezequiel Álvarez creó un sistema de acumulación de datos que sirve para prevenir futuros contagios, generando la posibilidad de que las autoridades a cargo apliquen medidas sanitarias más estrictas antes de que sea demasiado tarde.

Actualmente el país latinoamericano enfrenta la segunda ola de infecciones y el sistema de atención está al borde del colapso, al igual que varios países de América Latina.

El algoritmo se utiliza en varias jurisdicciones de la provincia de Buenos Aires, el territorio con más población de toda Argentina, con al menos 17 millones de habitantes. El algoritmo es “un método, una forma de hacer una cuenta”, detalla el miembro del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet). En otras palabras, se trataría de un mecanismo de inteligencia artificial (IA) que funciona registrando la cantidad de llamadas telefónicas de vecinos que avisan sobre la aparición de síntomas, considerando la densidad poblacional.

Una vista del mapa. El área metropolitana la dividen en hexágonos y el algoritmo se aplica en cada uno. Foto: RT

Para lograr una respuesta automática, la herramienta de Álvarez acumula información de semanas atrás, en cuanto a contagios confirmados con respecto a los llamados concretados. “Es decir, con ‘X’ avisos por posibles síntomas suele haber ‘Y’ infecciones confirmadas en una zona puntual, porque cada lugar tiene sus particularidades”, detalla un artículo de Actualidad RT con respecto al sistema integrado.

“De esa forma el algoritmo incorpora esa información previa para determinar que, si se produce cierta cantidad de llamados, significa que habría otro número estimado de casos positivos”, concluye. Es decir que si aumentan considerablemente las llamadas telefónicas, se encienden las alertas y las autoridades de cada provincia pueden actuar con políticas concretas, incluso antes de confirmar los casos sospechosos por exámenes de laboratorio.

La implementación llamada ‘Alerta Brote Temprano 148′, aludiendo al número telefónico facilitado por las autoridades locales, no determina qué personas específicas son víctimas del virus, ya que para ello se requeriría una confirmación mediante un testeo. Sin embargo, sirve para desarrollar políticas territoriales en zonas específicas, endureciendo las restricciones de circulación o eliminando la actividad comercial, disminuyendo la circulación del coronavirus. (I)