El ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, dijo este jueves que el futuro avión de combate europeo (FCAS) “no ha fracasado” pero que si al final el proyecto no saliera adelante, “no sería el fin del mundo ni de la cooperación industrial europea en Defensa”.
Preguntado en rueda de prensa tras una reunión del Grupo de Contacto de Defensa de Ucrania sobre los rumores de fracaso en torno al desarrollo del nuevo caza europeo de sexta generación, el ministro alemán respondió: “No hemos llegado aún a ese punto”.
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“No ha fracasado. Estamos trabajando y el canciller (alemán, Friedrich Merz) y el presidente (francés, Emmanuel Macron) están aún debatiendo la negociación”.
Pero incluso si al final no saliera adelante, añadió Pistorius, “no sería el fin del mundo, ni de la cooperación industrial europea en Defensa ni de la amistad franco-alemana”
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Macron afirmó precisamente esta semana en una entrevista con distintos diarios europeos que el FCAS no está muerto y que “es un buen proyecto” y dijo no haber recibido ninguna indicación por parte de Alemania de que no lo sea.
El Futuro Sistema Aéreo de Combate continúa siendo uno de los proyectos estratégicos más relevantes para Europa y para España, que participa junto con Francia y Alemania.
En las últimas semanas, el contexto del programa ha estado marcado por las tensiones entre los socios industriales, especialmente entre Dassault Aviation y Airbus, debido al reparto de responsabilidades y liderazgo en el desarrollo del nuevo caza europeo de sexta generación.
El canciller alemán reconoció a finales de enero que persisten diferencias con Francia, aunque confía en que se tomen decisiones en las próximas semanas.
En paralelo, el grupo español Indra, coordinador nacional del programa, se ha posicionado como «parte de la solución» ante esa rivalidad franco-alemana, destacando el papel de España como socio en igualdad de condiciones con los otros dos países.
El FCAS, conocido en España como ASTRA, prevé estar operativo en torno a 2040 y supone una inversión global de unos 8.000 millones de euros, de los que España tiene presupuestados 2.500 millones.
El Gobierno español ha autorizado contratos con Indra y Airbus por 350 millones de euros para desarrollar la parte nacional del sistema, con vigencia hasta 2031.
El proyecto contempla un caza de nueva generación acompañado de drones y sistemas conectados mediante una nube de combate, lo que le convierte en un «sistema de sistemas» destinado a revolucionar la defensa aérea europea. (I)