Tres horas tardó Bertha* en huir de Ecuador con sus ocho hijos. De un momento a otro, un conocido le propuso el año pasado que se fuera a Estados Unidos atravesando a pie la selva del Darién y ella no lo pensó demasiado. “Nos vamos todos”, dijo.
Publicidad
La imposición del visado mexicano no frenó la migración. Más bien obligó a explorar otras rutas más peligrosas, como la del Darién.


Publicidad
Actualizado el
Tres horas tardó Bertha* en huir de Ecuador con sus ocho hijos. De un momento a otro, un conocido le propuso el año pasado que se fuera a Estados Unidos atravesando a pie la selva del Darién y ella no lo pensó demasiado. “Nos vamos todos”, dijo.