Estar entre los diez empresarios con mejor reputación del país, según el ranking Merco 2025, es para Santiago Peralta una confirmación de un modelo que ha buscado marcar diferencia.
El fundador de Paccari asume el reconocimiento con mesura y lo interpreta como el resultado de años de trabajo enfocados en innovación, transparencia y sostenibilidad.
“Más que un logro personal, lo veo como un mensaje: que la innovación, la transparencia y el compromiso con la sostenibilidad son caminos posibles y necesarios. Es un estímulo para seguir soñando en grande y para continuar demostrando que la empresa puede ser una fuerza transformadora para el país y para la región”, indica Peralta, quien está en tercer lugar en el ranking de los empresarios con mejor reputación de Ecuador en el 2025, según Merco.
Para Peralta, la reputación no se construye de un día para otro. Es el reflejo de decisiones consistentes en el tiempo, de una visión empresarial que apuesta por competir en mercados globales sin renunciar a la identidad ni a los valores.
Desde su perspectiva, la empresa puede y debe convertirse en una fuerza transformadora para el país. Considera que la principal responsabilidad de un empresario es inspirar y abrir caminos.
¿Quiénes integran el Top 100 de empresarios con mejor reputación del Ecuador 2025, según Merco?
“Con nuestros colaboradores, significa darles un propósito más allá de un empleo: que sientan que forman parte de un proyecto que transforma al país y que conecta al Ecuador con el mundo. Con la sociedad, la responsabilidad es demostrar que se puede hacer empresa con ética, innovación y respeto, generando orgullo nacional y oportunidades reales”, dice.
Para él, además de administrar los recursos, ser empresario es liderar con visión y dejar un impacto positivo que trascienda generaciones.
En el caso de Paccari, la reputación se sustenta en acciones concretas. La firma ha centrado su estrategia en la innovación permanente de sus productos, en la sostenibilidad y en el comercio justo. Trabaja de manera directa con pequeños productores, garantizando un trato digno y condiciones transparentes, indica.
Al mismo tiempo, promueve el consumo consciente y la educación referente al origen y calidad del cacao ecuatoriano.
La sostenibilidad, afirma, no es una moda. “Es un compromiso que exige innovación constante y valentía para enfrentar mercados que todavía priorizan lo barato sobre lo justo”, expone.
Otro gran reto es seguir posicionando a Ecuador como referente mundial en chocolate de calidad, demostrando que se puede liderar con excelencia, sin dejar de inspirar a las nuevas generaciones de empresarios, para que logren el éxito sin sacrificar valores ni identidad. (I)