A sus 17 años, Amy Molina ya tiene claro su propósito: ayudar a los demás y aportar al cuidado de la salud. Mientras, muchos jóvenes de su edad aún no deciden su futuro.
Ella dedica sus fines de semana a estudiar en el Centro de Formación Artesanal Particular - ICD, en Guayaquil. En este lugar se prepara para graduarse como auxiliar de enfermería, especialidad que se completa en un año.
¿Por qué se inclinó por este instituto? Amy comenta que su familia no tiene los recursos económicos para pagar una carrera en una universidad privada y en la pública no tiene confianza. Dice que es muy difícil ingresar y ella ya quiere trabajar.
Publicidad
“Siento que esta carrera es de meterle corazón, si no te gusta estás fregado porque es complicada, pero para mí vale la pena. Yo quiero conseguir un trabajo en un hospital”, opina.
Amy explica que acceder a este tipo de formación es flexible. El único requisito es tener más de 16 años y “ganas de estudiar”. Para la joven, esta oportunidad ha sido posible gracias al apoyo de una fundación, lo que le permite pagar una mensualidad de $ 40, es decir, la mitad del costo regular de $ 80.
Según datos del Ministerio de Educación, en 2023 hubo 38.590 matrículas en la carrera de Medicina a nivel nacional. La Universidad de Cuenca con 4.275 y la Universidad de Guayaquil con 3.748. No hay cifras más actualizadas en este portal.
Publicidad
¿Cómo es la jornada de estudio?
El programa académico es intensivo y se divide en 16 módulos. Amy está cursando el sexto módulo y hasta ahora ha aprendido:
• Cuidado de adultos mayores.
Publicidad
• Toma de signos vitales y primeros auxilios.
• Procedimientos de reanimación cardiopulmonar (RCP).
• Inyectología, el cual ha sido su desafío y ahora le apasiona. De hecho, afirma que es la más rápida en encontrar las venas.
Sus clases son los fines de semana y comparte el espacio con otras diez personas de diferentes edades: van adolescentes de 16 años hasta adultos que superan los 50 años. Todos son guiados por profesores que, en muchos casos, son exalumnos del mismo instituto.
Publicidad
Hay un gran detalle para Amy, el costo mensual es separado de los materiales que se requieren para aprender. Desde el uniforme hasta insumos médicos, como sueros, catéteres, jeringas y tensiómetros.
Para mitigar estos gastos, Amy explica que su grupo suele reunir dinero cada semana para comprar los suministros al por mayor. “Reunimos un dólar los sábados cada uno y con eso compramos los implementos de primeros auxilios”, dice.
Una oportunidad de conseguir trabajo
Los estudios no solo se concentran en el aula, también incluye un mes de prácticas hospitalarias en instituciones públicas o privadas. Y este paso es decisivo porque si el estudiante demuestra un buen desempeño, tiene la posibilidad de ser contratado, cuenta la joven.
Sin embargo, Amy señala una realidad importante: para lograr un empleo debe esperar a que tenga 18 años. Ya con esta edad -legalmente- podría laborar, igual a la joven le faltan cuatro meses para eso.
Estos son los 10 sitios web para buscar empleo en Ecuador y en otros países: presenciales o remotos
Si Amy culmina sus estudios, lograría ser auxiliar de enfermería, un rango menor al de una enfermera titulada, la cual posee mayor responsabilidad y conocimientos teóricos. Afirma que para iniciar en este camino es válido.
“Si te gusta se te hace mucho más fácil”, afirma e indica que a futuro espera seguir capacitándose en el área de enfermería, pero esta vez en otro país, como Estados Unidos o España. (I)





