Los binomios que constarán en la papeleta de la segunda vuelta electoral prevista para el 15 de octubre enfrentan un panorama ambiental complicado.

Tanto Luisa González y Andrés Arauz, integrantes del binomio del movimiento Revolución Ciudadana, como Daniel Noboa y Verónica Abad, de la alianza Acción Democrática Nacional, tienen como reto, entre otros, transicionar al país a una matriz energética renovable, revitalizar al Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica (Maate), e intentar mitigar los efectos adversos del cambio climático.

Publicidad

De las faldas del polo norte a las montañas de Pakistán: fotógrafos ecuatorianos comparten sus impresionantes experiencias

Los planes de gobierno propuestos dan indicios del posible accionar en el tema.

Para Gema Rivadeneira, consultora ambiental, uno de los puntos comunes de los planes de gobierno es que quieren fortalecer el Maate. La especialista considera que es importante mejorar la calidad de servicios y el tiempo de respuestas en sus procesos.

También señala el problema de la emisión de avales ambientales. El Maate no puede emitir licencias para proyectos con impacto ambiental, tanto públicos como privados, desde el 12 de octubre de 2021, debido a una serie de cambios al proceso de consultas ambientales y prelegislativas impulsadas por la Corte Constitucional. Esto ha ocasionado un enredo legal que ha detenido la realización de proyectos turísticos, mineros, agrícolas e incluso de obras públicas.

Rivadeneira señala que el plan de Noboa no toca este tema. El candidato, continúa, habla de “traer inversiones al país, pero ¿cómo puedes lograr hacer eso cuando tienes un problema con los permisos?”.

Publicidad

El plan de González solo menciona el licenciamiento ambiental en el punto 281 del documento: “Reformar el sistema nacional y descentralizado de licenciamiento ambiental, de manera que el promotor de la actividad financie la evaluación, pero no la contrate”.

El correísmo también plantea recuperar la Secretaría Nacional de Agua (Senagua), órgano estatal que fue fusionado con el Maate en 2020 por el expresidente Lenín Moreno.

Rivadeneira cree que revertir esa decisión sería acertada, pues el Maate ha sufrido “varios cambios drásticos para mal” en su estructura, lo cual ha afectado sus funciones.

Incendios forestales incrementan en segunda mitad del año: Secretaría de Gestión de Riesgos registró 204 incendios a nivel nacional en julio pasado

“Cualquiera de los candidatos que quieran lograr un cambio en el tema ambiental debe empezar por ordenar y fortalecer nuestro Ministerio del Ambiente”, apunta Rivadeneira.

González también propone fortalecer el Sistema Nacional de Áreas Protegidas, restituyendo a los guardaparques que han sido cesados del sistema.

Según Jéssica Quintana, directora de Vinculación de la Universidad Casa Grande y de educomunicación del proyecto ecológico La Fuente, otro punto en común entre los dos planes de gobierno es la propuesta de transicionar hacia el uso de menos combustibles fósiles y fortalecer la utilización de energías renovables y limpias.

Noboa, por ejemplo, plantea la construcción de ocho centrales hidroeléctricas. Sin embargo, también propone alianzas público-privadas para el “mejoramiento y modernización” de las refinerías de petróleo en Esmeraldas, Shushufindi y La Libertad, además de aumentar la producción nacional de hidrocarburos en el 20 %.

Mientras González prioriza que el Estado garantice los principios ambientales, Noboa se centra en consolidar el desarrollo sostenible con apoyo del sector privado.

Noboa, por ejemplo, plantea que instituciones públicas y privadas se acojan a la norma ISO 26000. Las normas ISO, a las cuales las empresas deciden regirse o no, plantean regulaciones para instituciones con el fin de homogeneizar sus procesos y su producción.

La norma ISO 26000 tiene que ver con un compromiso de organizaciones en cuanto a los efectos de sus acciones en el medioambiente y la sociedad.

“Con Noboa vemos una orientación hacia privatizar lo público, lo cual es una diferencia clara entre las dos posturas que tenemos que elegir, si conviene más el fortalecimiento de lo público o de las iniciativas desde lo privado”.

Como parte de sus propuestas de transición energética, el plan del correísmo incluye “estímulos” para la adquisición de vehículos que usen tecnologías alternativas a los combustibles fósiles y construir infraestructura pública de movilidad que use energía verde, como un tren eléctrico para transportar tanto carga como pasajeros.

Para Quintana, planes como construir ocho hidroeléctricas o un tren eléctrico en el corto periodo que cumplirían ambos candidatos son poco realistas.

“De ambos lados hay propuestas que resulta imposible pensar que se cumplan en un tiempo corto como el que tendrán para gobernar”, indica.

Efectos ambientales del teletrabajo dependen de hábitos de los colaboradores

La implementación de incentivos tributarios para que empresas adopten políticas amigables con el medioambiente también sería ideal, según Rivadeneira. El plan de González menciona un fondo para conservar la biodiversidad, mientras que Noboa dice “considerar” incentivos tributarios para empresas que tengan prácticas sostenibles o inviertan en energía renovable.

Tanto Quintana como Rivadeneira coinciden en que ambos planes hablan de economía circular, caracterizada por optimizar recursos y generar un crecimiento sostenible, lo cual consideran positivo para el país.

“La gente se está dando cuenta de los beneficios de cambiar la matriz productiva y migrar hacia energías verdes. Como país nos falta fortalecer el sistema de políticas públicas”, resalta Rivadeneira.

Con el 100 % de las actas escrutadas González obtiene el 33,61 % de la aceptación, lo que significa 3,3 millones de votos.

Noboa, en cambio, alcanza el 23,47 % de aceptación, que son 2,3 millones de votos. (I)