RUMICHACA

El intercambio comercial entre Ecuador y Colombia actualmente se encuentra congelado. El incremento de los aranceles en ambos países desde el pasado 1 de mayo y 28 de abril, respectivamente, ha resultado un duro golpe para el comercio.

En la frontera se habla de una baja en el comercio y se espera que haya una solución de manera pronta. Días atrás, la Secretaría General de la CAN concluyó que los aranceles impuestos por Ecuador y Colombia vulneran el programa de liberación de la Comunidad Andina.

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Materiales como la arcilla, procedentes de Colombia, ingresan sin restricción alguna, siendo una de las pocas mercancías que mantienen actividad en el puente internacional de Rumichaca, por donde antes de febrero de este año circulaban diariamente entre 250 y 400 tractocamiones en ambos sentidos.

Óscar Obando, presidente del Comité Gremial de Trabajadores de la Frontera, quien lideró el bloqueo al paso de mercancías por Rumichaca durante 19 días, entre el 8 y el 27 de marzo, a 100 metros del viaducto, en protesta por el conflicto comercial, advierte que las medidas impuestas por los mandatarios de ambas naciones diezmaron económicamente a Nariño y Carchi.

Comunidad Andina ordena a Ecuador y a Colombia retirar los aranceles recíprocos a las importaciones de productos de cada país

Patricio Silva, consultor y docente universitario, asegura que los efectos que dejan estas decisiones gubernamentales tendrán repercusiones irreversibles para la economía regional de la frontera, y que será difícil una pronta recuperación, pese al desmonte de aranceles del 100 % al 75 %, anunciado para el 1 de junio.

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El contrabando prolifera

Obando denuncia que el contrabando de arroz, plátano y cacao ecuatoriano, y cebolla roja del Perú, por más de 70 trochas y pasos no autorizados hacia Colombia, ha proliferado y advierte que grupos al margen de la ley intentarán tomar el control de estos sectores, donde no hay puestos policiales o militares fijos.

Alternativas para la reactivación comercial

Para Silva, es urgente buscar nuevas alternativas para que el transporte de carga y comercio internacional no se afecten más, como el proyecto de Polo de Desarrollo de Tulcán, como nodo articulador del comercio bioceánico, que permitiría promover la relación productiva y comercial entre Ecuador, Perú y Brasil, utilizando la vía amazónica, que uniría los puertos marítimos del Pacífico con los puertos fluviales de Iquitos y Manaos, en Perú y Brasil, respectivamente.

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Reducción de tasa al 75 % puede generar compás de espera en industrias, pero con un impacto diferenciado

Considera que se debe rehabilitar el uso de la infraestructura aérea que está subutilizada actualmente (aeropuerto Luis Mantilla de Tulcán, cerrado a vuelos comerciales y de carga), para generar una dinámica económica con nuevos mercados y optimizar la relación actual con Colombia.

“Los productos altoandinos tienen alta demanda en la cuenca amazónica. Ampliarían el empleo y el crecimiento económico a largo plazo", añade Silva.

Impacto económico y proyecciones futuras

El anuncio de la disminución de 25 puntos porcentuales en los aranceles llega en un momento complicado para la cadena logística de la transportación y comercio binacional, que depende de las importaciones y exportaciones en Carchi y Nariño, y que vive el peor momento de la historia del intercambio comercial bilateral.

El conflicto arancelario en un trimestre subió del 30 % al 100 %, con pérdidas, que afectan no solo a los dos sectores, sino también a los ingresos estatales de las dos naciones.

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Las consecuencias económicas de la guerra comercial estarían dejando huellas profundas, sostienen los dirigentes de estos gremios en la frontera colombo-ecuatoriana.

Hasta abril, déficit de la balanza con Colombia se redujo un 52 %, incluido un superávit para Ecuador en marzo

El llamado urgente al diálogo presidencial

Todos los gremios en ambos lados de la frontera, donde los Gobiernos de Daniel Noboa y Gustavo Petro proponen una serie de incentivos temporales para sortear la crisis, concuerdan en que lo único que necesitan para no desaparecer es que los dos presidentes se sienten a dialogar y desmonten los aranceles, reduciendo a cero la tasa de seguridad y arancelaria.

Señalan que es importante dialogar y derogar, como concuerdan Édison Mena y Carlos Bastidas, presidentes de la Asociación de Camioneros de Colombia, filial Ipiales, y de la Asociación de Transporte Pesado de Carchi. (I)