Santo Domingo

El retiro de dos rocas de más de quince metros de diámetro que cayeron a la carretera por el deslizamiento en el kilómetro 83 de la vía Alóag-Santo Domingo y el desalojo del material derrocado son los mayores problemas que se evidencian en instantes que se busca despejar la vía que conecta a provincias como Manabí y Santo Domingo con Pichincha.

Johanna Núñez, prefecta de la provincia de Santo Domingo de los Tsáchilas, indicó que en la zona se encuentra personal con maquinaria de esta entidad rompiendo las rocas.

Confirmó que esas dos rocas son el mayor problema a lo que se suma el desalojo del material pétreo retirado de la zona en donde se deslizaron tanto rocas como tierra, y que deben hacerlo con cuidado.

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Tramo de la carretera Alóag-Santo Domingo permanecerá cerrado durante todo el sábado 21 de mayo

“Porque al costado de la vía tenemos la tubería de agua potable de Santo Domingo, el oleoducto y el cable de fibra óptica. Ese es el gran problema de este deslave que gracias a Dios no pasó a más, porque si las rocas pasaban de la vía se iban llevando toda la tubería”, indicó la funcionaria provincial.

Al ser consultada por Diario EL UNIVERSO si se preveía que este domingo 22 de mayo la vía vuelva a estar expedita para el tránsito vehicular, respondió que es muy complicado aquello y que al menos hasta este lunes no sería habilitada para el paso de vehículos.

“No hay paso hasta mañana… esperemos (que este lunes se habilite)”, respondió la prefecta Núñez. (I)