Después de dos años de suspensión por la pandemia de coronavirus, el Patronato San José reactivó los talleres gratuitos que estarán disponibles para jóvenes y adultos mayores de Quito.

Este miércoles 16 de marzo, en el Circo de Luz, ubicado en el parque Bicentenario, se realizó una exposición de los 23 talleres para jóvenes de 14 a 35 años y 25 talleres para adultos mayores que se desarrollarán de manera presencial en las parroquias urbanas y rurales del DMQ.

Los talleres van desde maquillaje, baile, música, gastronomía, manualidades, electricidad, pintura, artes circenses, actividades deportivas, magia, producción musical, entre otros.

Mónica Delgado, presidenta del Patronato San José, resaltó la importancia de tener espacios seguros y sanos para los jóvenes y adultos mayores ahora que las actividades iniciaron un proceso de reactivación. “Es gratificante que se cumpla nuestra labor de servir a los demás por medio de estos talleres”, añadió.

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Rosalía Puebla, jefa de la Unidad de Jóvenes Quito, señaló que cuentan con dos proyectos: el Circo de Luz, que tiene nueve talleres para jóvenes de 18 hasta 35 años, y Casas Metro, que se imparte a personas de 14 a 35 años, trabajan en jornadas de tres meses y todos obtienen un certificado de especialización en el tema recibido.

QUITO.- EL Patronato San José reactivará los talleres presenciales para jóvenes y adultos mayores Foto: Andrés Salazar

Para recibir los cursos debe llenar una hoja de inscripción, entregar una copia de la cédula de identidad y una carta de compromiso.

Laura Machado es experta haciendo manualidades en espuma flex y materiales de reciclaje, ella imparte el taller a los adultos mayores. “Les fascina, además es una oportunidad como medio de vida, cuando les compran es hermoso ver su cara de felicidad”, agregó.

Otra de las personas que lograron explotar sus habilidades es Pedro Guanoluisa, quien nació en la provincia de Cotopaxi, pero desde niño vivió en Quito. La pintura le gustó toda la vida, pero fue hace cinco años cuando una lesión en la columna le impidió seguir trabajando y desde ahí se dedicó a pintar.

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La miopía, estrabismo y astigmatismo que tiene no fueron un limitante, “pinto viendo con mi ojo izquierdo, a veces tengo que acercarme más a los cuadros porque con el (ojo) derecho veo muy borroso”, explicó el pintor, de 68 años, que agradeció la oportunidad de seguir siendo productivo, pues afirmó que en los talleres ha aprendido nuevas técnicas.

Zaida Valarezo, jefa de la Unidad del Adulto Mayor, dijo que en el 2021 se atendió a 20.000 personas, este año prevén aumentar a 22.000, priorizando a personas en condiciones vulnerables. (I)