Los problemas de seguridad en la provincia de El Oro han generado preocupación entre ciudadanos y operadores turísticos, por lo que las autoridades anunciaron un refuerzo de los operativos en esa materia en los principales balnearios durante el feriado de carnaval 2026.

En los últimos meses, cantones como Machala, Huaquillas y El Guabo han registrado episodios violentos que han impactado la percepción de seguridad en la provincia, tradicionalmente reconocida por su actividad portuaria, comercial y turística.

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Este contexto ha obligado a reforzar la planificación preventiva para fechas de alta movilización.

El plan de seguridad para carnaval

El plan operativo contempla presencia coordinada de Policía Nacional, Fuerzas Armadas, Marina y organismos de socorro en destinos como Jambelí, Bajo Alto y la isla San Gregorio.

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Según autoridades locales, el despliegue incluye controles terrestres y marítimos, patrullajes permanentes, vigilancia aérea con drones y puntos de revisión en accesos estratégicos.

En Jambelí, uno de los destinos más visitados del litoral orense, se establecerá vigilancia desde el sector del Club de Leones hasta el muelle de cabotaje de Puerto Bolívar, además de supervisión en el trayecto marítimo.

La Marina mantendrá monitoreo en el canal de navegación, mientras que la Policía reforzará presencia en el malecón, zonas de hospedaje y áreas comerciales.

Representantes comunitarios indicaron que la coordinación se realizó con el Municipio de Santa Rosa para definir protocolos de actuación ante emergencias o incidentes.

La isla tiene capacidad aproximada para 1.500 visitantes diarios, por lo que también se aplicarán controles logísticos para evitar sobreocupación en alojamientos y servicios básicos.

Medidas específicas en balnearios

En Bajo Alto, balneario del cantón El Guabo, el operativo incluye presencia permanente de uniformados en playa, parqueaderos y zona gastronómica.

Alejandro Saavedra, comerciante del sector, señaló que el refuerzo de seguridad es clave para recuperar la confianza de los visitantes. “El turista necesita sentir tranquilidad para decidir viajar”, comentó.

Sin embargo, analistas locales advierten que el desafío no se limita a cuatro días de feriado. El sociólogo orense Luis Córdova señala que la provincia enfrenta un problema estructural vinculado a economías ilícitas y disputas territoriales. “El turismo puede dinamizar la economía, pero la seguridad requiere políticas sostenidas y no solo operativos temporales”, indicó.

El Oro, por su ubicación fronteriza y su actividad portuaria en Puerto Bolívar, se ha convertido en un territorio estratégico para el comercio formal e informal, lo que ha incidido en episodios de violencia que afectan la imagen provincial.

Controles navales en zona turística

En la isla San Gregorio, frente a la comuna Costa Rica, el plan se estructuró en tres ejes: vigilancia, limpieza y logística de emergencias.

Francisco Celi Encarnación, administrador del complejo turístico Punta Payana, indicó que la planificación comenzó hace un mes con autoridades parroquiales, municipales y fuerzas del orden.

El acceso principal será desde Hualtaco, donde se instalarán controles navales y verificación de embarcaciones, con revisión del uso de chalecos salvavidas y capacidad autorizada.

En tierra se coordinará con el Cuerpo de Bomberos para una respuesta inmediata ante emergencias médicas o incidentes en la playa.

Las autoridades provinciales sostienen que el objetivo es garantizar un ambiente seguro que permita desarrollar actividades recreativas sin contratiempos.

No obstante, algunos ciudadanos consultados expresaron que la seguridad debe mantenerse más allá del feriado. “Los controles deberían ser permanentes, no solo cuando vienen turistas”, comentó un residente de Machala.

El feriado de carnaval representa uno de los periodos de mayor movilización interna en El Oro, con miles de visitantes que buscan playa, gastronomía y actividades recreativas.

Para el sector turístico, la jornada es una oportunidad de reactivación económica en un contexto nacional complejo.

El reto, coincidieron autoridades y expertos, será que el despliegue preventivo no solo garantice tranquilidad temporal, sino que contribuya a fortalecer la confianza ciudadana en una provincia donde la seguridad se ha convertido en una prioridad permanente. (I)