En Quito se redujeron los reportes de suicidios entre 2024 y 2025.Así lo reflejan cifras difundidas por el Municipio capitalino, que lleva adelante un proyecto de salud mental que se extenderá a nivel comunitario.Carlos Carvajal, secretario de Salud, citando datos de la Dirección Nacional de Delitos contra la Vida, Muertes Violentas, Desapariciones, Extorsión y Secuestros (Dinased), señaló que en 2024 hubo <b>244 suicidios</b> y 181 en 2025 en el Distrito Metropolitano, lo que representa una reducción del 26 %.El funcionario sostuvo que hay múltiples factores y su prevención requiere de acciones entre instituciones y sectores.Jennifer Córdova, psicóloga, indicó que hay factores multicausales para los casos de suicidios. Entre ellos, aspectos psicológicos, familiares, sociales y educativos.Sostuvo que es como un efecto bola de nieve, es decir, está rodando y rodando, y se va llenando de problemas, problemas y problemas, hasta que llegará un punto en el que esta bola de nieve colapse o explote.Carvajal refirió que en la capital hay una ordenanza de salud mental y, en acciones concretas, existe el servicio de <b>teleconsulta psicológica</b> llamando al 101, opción 9, cuando un ciudadano tiene problemas de ansiedad, depresión o necesita ser escuchado, acompañado o apoyado.La persona tiene seis consultas seguidas y si tras una evaluación psicológica se requiere que sea trasladada a alguna de las unidades metropolitanas de salud, se la refiere.Para el servicio de teleconsultas se reciben unas <b>12.000 teleconsultas psicológicas al año</b> y con<b> el ECU911</b> se firmó un convenio para personas con riesgo suicida o de autolesiones. En ese caso se receptan unas 2.000 llamadas.El funcionario estimó que habrá un incremento <b>del 25 % en 2026.</b>Expresó que está en camino la acreditación del Ministerio de Salud Pública (MSP) para que una de sus instalaciones, ubicada en <b>La Ronda</b>, en el centro de la ciudad, sea el primer centro para tratamiento ambulatorio de adicciones.Hay, agregó, una estrategia de prevención de suicidios en instituciones educativas municipales.Precisó que han trabajado con los departamentos de Consejería Estudiantil y con los padres de familia. En las entidades educativas hay médico, enfermera, psicólogo y nutricionista, enmarcados en una estrategia mucho más grande denominada <b>Escuelas Saludables</b>.La mayor prevalencia de suicidios en la ciudad está entre los <b>20 y 39 años</b>, pero el segundo grupo de mayor incidencia es de 10 a 19 años, dijo.Además, son más hombres que mujeres, pues el <b>70 % de los casos</b> corresponde a hombres.En <b>Quito</b> se presenta una de las tasas más altas en comparación con el promedio nacional, dado que son <b>ocho por cada 100.000 habitantes</b>, cuando la tasa promedio es de 6,2, indicó.Para el tema de salud se han invertido más de $ <b>7 millones </b>y hay 109 psiquiatras contratados.En la ciudad se fortalecerá la salud mental comunitaria. Está en marcha un proyecto de formación de psicólogos en salud comunitaria (son más de 30) y, además, habrá promotores de la salud mental. La meta es llegar a <b>400 promotores de salud mental</b> de los diferentes barrios de la ciudad.Van a formarse para acompañar todo el proceso con los psicólogos comunitarios, expresó Carvajal. Ayudarán a hacer el contacto con los vecinos para formar a unas 20 personas y realizar terapias integrativas, ruedas comunitarias donde cada persona habla de sus problemas, y grupos específicos en torno a la violencia.Se espera formar a unas <b>10.000 personas</b> en la red de salud mental comunitaria.Adicionalmente, en algunos parques y barrios se colocarán instalaciones denominadas <b>Quito te Escucha</b>, dentro de puntos de promoción de la salud. Estos serán espacios donde las personas tendrán apoyo emocional para conversar y ser escuchadas, con una formación específica para saber cómo manejar esos problemas.Entre las recomendaciones que hizo Córdova está, en primer lugar, el nivel familiar, pues los padres pueden identificar señales de alerta en los hijos, como cambios de humor repentino, irritabilidad o bajas calificaciones.En el área educativa se puede presentar baja autoestima, aislamiento con los compañeros o acoso escolar.Si se identifica alguna de estas señales, sugirió ir a atención psicológica.Agregó que en casa, además, los papás deben demostrar lo valiosos que son sus hijos.“He tenido casos donde los papitos han venido con niños de 9 o 10 años diciendo que ya no quieren vivir”, dijo la especialista.<b> (I)</b>