Gritos, nerviosismo, gente agarrándose duro de los asientos y respirando profundamente, risas nerviosas, sudoración, es lo que se vivió por turbulencias en el despegue de un avión desde Quito.
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Según la Dirección General de Aviación Civil los vientos son considerados no extremos en el país.


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Gritos, nerviosismo, gente agarrándose duro de los asientos y respirando profundamente, risas nerviosas, sudoración, es lo que se vivió por turbulencias en el despegue de un avión desde Quito.