El constante paso de ciudadanos durante el día contrasta con la aparición de ratas por la noche en una de las zonas caracterizadas por sus espacios comerciales y residenciales en Quito. En estos días, la avenida República de El Salvador convive con ratas y exceso de basura en estos días.
El sector posee estos problemas ambientales. Incluso en video ha quedado captada más de una incursión de ratas, de diferentes tamaños, en casas, locales comerciales, restaurantes y hoteles de la zona.
Esta zona se caracteriza por su mezcla de espacios de descanso, algarabía y caminata. Sin embargo, la comunidad tiene miedo de toparse con estos animales que yacen sobre las fundas de basura que se colocan en el parterre, extensas madrigueras en la tierra y en las raíces de los árboles que adornan la vía.
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La otra cara del hipercentro de Quito tiene árboles con peligro de colapsar, con grandes cavidades entre los jardines que le dan vida a la zona.
“Yo pienso que esto es el producto de un trabajo que se hizo hace años y no se lo ha vuelto a realizar. Tú puedes lavar la calle, pero no es el trabajo completo porque necesitas la limpieza de alcantarillas. Eso no se ha hecho estos tres últimos años y es el producto de la falta de articulación”, consideró Paola Burbano, presidenta promejoras del sector de la República de El Salvador.
En ocasiones, personal de empresas, ciudadanos que alimentan a palomas en la vía pública y personal de locales comerciales tienden a sacar la basura en horarios inadecuados. Eso habría proliferado la plaga en la zona, donde ahora hay conflicto con las más de 50 madrigueras del sector.
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“Sabemos que las ratas yacen dentro de las alcantarillas y en la parte de las cajas de revisión de los cables, porque las empresas de telecomunicaciones continuamente están destapando tapas y están pasando cableado con grasa, donde los roedores roen los cables”, continuó la dirigente.
Ella exhortó al Municipio a realizar un plan integral, puesto que ahora se habla de plagas, pero más tarde puede ser mucho peor, incluso con quienes se sientan en la vía pública para alimentar a las palomas, y dichos residuos se quedan en las calles para el disfrute de los roedores que salen cuando cae la noche.
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“Todos los días hay gente que está en la calle alimentando a las palomas. Eso vemos en todo lado. Todo esto provoca la aparición de roedores y se alojan en las raíces de los árboles”, enfatizó la mujer.
Esto ha traído consigo inconvenientes por árboles con posible peligro de colapso y otros cinco que ya se han caído, provocando daños materiales en vehículos parqueados o en los que abordan esa zona para salir hacia las avenidas Naciones Unidas o de los Shirys.
“Es un trabajo del administrador zonal, que ya es el cuarto que tenemos, y no hemos logrado que hagan las hojas de ruta, pese a que han caminado con la comunidad varias veces. Se han hecho limpiezas puntuales para evitar inundaciones, pero nada más”, consideró la presidenta del barrio.
Según Diego Morales, director de Vigilancia e Investigación de la Unidad de Bienestar Animal (UBA), la presencia de roedores en el sector ya no es un caso fortuito o raro, puesto que, para él, la corresponsabilidad ciudadana tiene su parte de responsabilidad.
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“Justamente es debido a la proliferación de basura, ya que en las noches se puede observar en los parterres las fundas de basura y es un atrayente para los roedores”, recalcó el funcionario.
En una estimación de la entidad municipal, existen diez ratas por cada habitante de Quito. Cifra menor que la de Guayaquil, que refleja una suma de 30 animales por cada habitante; sin embargo, el inconveniente es latente.
“El cambio climático tiene un impacto en las densidades poblacionales; no podríamos decir que estamos muy diferentes de Guayaquil, pero tenemos una plaga bastante amplia de roedores”, aseguró.
Acciones y consecuencias en el barrio
Inspecciones por la zona de La Pradera, Carolina, Naciones Unidas y el estadio Olímpico Atahualpa han permitido desarrollar un proceso de desratización con varios químicos para eliminar la plaga.
Durante un recorrido, entre la avenida República de El Salvador y la calle Moscú, algunos roedores agonizaban en la zona. De igual forma, otros estaban muertos sobre la tierra, ante la visión de locales y extranjeros.
Alrededor de 25 personas han sido sancionadas por botar desechos en la vía pública en horas inadecuadas. Este proceso lo ha tomado la Agencia Metropolitana de Control (AMC), que se encontraba socializando los horarios en los que pasan los recolectores por el vecindario. (I)






